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Breve desarrollo de la actividad literaria del escritor Antonio José López Serrano.

YECLANOS DEL SIGLO XIX: LEONARDO ROS Y FERRER (1813 – 1888) Y MARÍA JOAQUINA AZORIN PUCHE (1809-1888)

El pasado día llegó a mi correo electrónico un mensaje de un pariente mío lejano, llamado Antonio P, sobre el árbol genealógico que compartimos de nuestros antepasados yeclanos. Me decía lo siguiente:

Mi nombre es Antonio P. y acabo de leer su artículo sobre su tatarabuelo Juan Serrano y he visto que contiene información que podría ayudarme con mi árbol genealógico.

El motivo de escribirle es por si Vd dispusiera de alguna información que pudiera serme de utilidad. Mi bisabuelo fue Pascual Palao Ros propietario de una imprenta en Yecla en la calle niño 10. Al menos desde 1890 hasta 1923 fecha de su fallecimiento. Sus padres fueron Antonio Palao Ortega y Damasa Ros Azorín hija de Leonardo Ros de fuente la Higuera.

De lo anterior parece desprenderse que su tatarabuela y la mía fueron hermanas. A esto se une el hecho curioso de que ambas familias fueron propietarias de dos de las tres imprentas que había en Yecla a principios del siglo XX.

Me gustaría saber si Vd dispone de alguna información relativa a Damasa, otros hermanos, su padre (aparte de que fue escribano e impresor).

Le quedaría muy agradecido de cualquier información que pudiera aportar.

Parece ser que mi familia paterna se bautizaba en la parroquia de la Purísima cuyos archivos fueron destruidos antes de la guerra, mientras que los de Amalia se encuentran en la del niño Jesús y están completos.

Atentamente

Antonio P.”

Estimado Antonio:

Como bien cuentas, compartimos un antepasado común, o mejor dicho dos: Leonardo Ros y Ferrer, padre de tres vástagos: Amalia, de Dámasa y de Fernando; y de su esposa y madre de nuestras tatarabuelas,María Joaquina Azorín Puche. Eso nos convierte en familia, y en algo más importante, en compañeros de asombro por la vida de los que nos precedieron.

Te cuento un poco de cada uno de ellos, de lo que he investigado y de los datos que tengo. Intentaré no extenderme, aunque siempre hay tiempo para ampliar la información.

Leonardo Ros y Ferrer, fue el primer impresor que hubo en el pueblo, y tuvo imprenta, al menos desde el año 1838 hasta la fecha en la que murió, que fue en concreto el 13 de agosto de 1888.

Se le menciona a menudo como el valenciano, y efectivamente, en los documentos que he encontrado, aparece como valenciano y de Fuente la Higuera. Lo imagino con marcado acento en Yecla, de habla propia.

Nació en el año 1813, supongo que en Fuente la Higuera, aunque no estoy seguro. Su padre, se llamaba Fernando Ros, y sí era de Fuente la Higuera; pero su madre, llamada Dámasa Ferrer, era natural de Cullera. Así aparece en la partida de bautismo de… Dámasa Ros Azorín, tú antepasada, mi querido Antonio P.

No sé si Leonardo tuvo hermanos, pero no me consta.

Leonardo y María Joaquina tuvieron tres hijos, Fernando (1836), Dámasa (1841) y Amalia. De Amalia, ya es curioso, desconozco el año de nacimiento, pues su partida de bautismo debió estar en la Purísima. De Dámasa y Fernando sí tengo los años, y de Dámasa tengo su acta de bautismo, pues se bautizó en el Niño.

Tampoco sé si Leonardo y Joaquina tuvieron más hijos que fueron bautizados en la Purísima, pero creo que no. Tampoco lo puedo asegurar.

De la vida de Leonardo Ros y Ferrer tengo unos cuantos datos interesantes. Cuando nace Dámasa, figura de profesión “escribiente”. Era el año 1841. Sin embargo, a partir de los años 50 se le menciona como impresor. De hecho, consta como el primero que puso una imprenta en Yecla. Escribiente e impresor. Yo creo que la imprenta que él regenta se remonta a unos años antes.

Leonardo Ros se presentó a las oposiciones de escribano del Ayuntamiento de Yecla en el año 1838, justo tras la muerte de su suegro Juan Azorín Cerezo (1762 – 1838). No obtuvo el puesto, pero se le menciona en ese momento como Procurador de los Tribunales e impresor. Esto nos hace pensar que hizo estudios de Derecho, quizás en Valencia. También se dice, en ese acta de oposición (dato que publicó Miguel Ortuño en un artículo), que tuvo una imprenta en la calle Colón nª 10. Lugar que no sé si era el nombre anterior a la calle Niño, o no. Lo interesante es que ya era impresor en el año 1838, bastante antes de lo manifestado por otros estudiosos, que fijan su imprenta en 1856.

En las actas de bautismo de sus nietos, al menos por parte de Juan Serrano Cerezo y Amalia Ros Azorín, se le menciona siempre, y en adelante, como impresor. Creo recordar que Paco Balsalobre, compañero común de andanzas en la red, me envió unas estampitas impresas por Leonardo en el siglo XIX. Un saludo también para Paco, yeclano de alma, y pariente nuestro también.

La vida de María Joaquina Azorín Puche es también muy interesante, pues era la hija del regidor de Yecla, descendiente de la familia de los Azorín-Vicente, una familia hidalga, con un marcado acento liberal. Joaquina nació además durante la guerra de la Independencia en Carcelén, provincia de Albacete. Vino al mundo en concreto el 10 de marzo de 1808 bajo unas circunstancias extraordinarias, pues al parecer estaba fuera de Yecla por causa de la guerra y de unas fiebres pútridas que se cebaron con la población yeclana en esos años de miseria, hambre y enfermedad.

El nombre completo de la niña fue María Joaquina Ramona. Hija de Juan Azorín y de Joaquina Puche. Sus abuelos paternos fueron Martín Azorín y María Cerezo, cuyo nombre completo era Martín Azorin-Vicente Muñoz, que fue uno de los hidalgos más destacados en Yecla en el siglo XVIII.

Como dato informativo: estos apellidos dobles se suprimieron y fueron abandonados por influencia del liberalismo. Los Azorín-Vicente, abandonaron su segundo apellido, para aparentar más “ciudadanía”. Aquí, en medio de la guerra, son llamados simplemente con un apellido sólo: los Azorín.

Los abuelos maternos fueron Don Antonio Puche, al que menciona el acta de bautismo como Abogado de los Reales Consejos y Doña María Martínez. Todos naturales de la villa de Yecla. Los padrinos fueron don Juan Gómez Navalón y Doña Margarita López, que no sabemos quiénes fueron, pero que parecen ser gente de cierto nivel pues son mencionados con el “don y doña” propios de la hidalguía.

Creo haber leído de Miguel Ortuño un artículo donde hablaba de las maestras que hubo en Yecla en la primera mitad del siglo XIX, y aparece el nombre de Joaquina Azorín. No sé si es la misma, pero tengo la sospecha de que sí.. También encontré el nombre de los miembros del tribunal de las elecciones que hubo durante el bienio liberal en Yecla, donde constaba un tío de Joaquina Azorín. En fin, otros tiempos y otras vicisitudes. Nombres que aparecen y que bien vendría dedicar tiempo para investigar. Todo se hará en su debido tiempo.

Leonardo y María Joaquina se casaron hacia el año 1835, puede que antes. Él tenía 22 años, y ella 27. Fernando, su primogénito nació en el año 1836, cuando él contaba con 23 años y ella 28 años.

Fernando, el primero de los hijos, consta de profesión como Agrimensor y maestro de obras de Yecla. Fue uno de los peritos de la villa y en el año 1885 alineó el camino del cementerio, además de levantar varios edificios particulares en la calle Corredera, Hospital, España y Juan Ortuño, etc. Estudio en la Academia de Bellas Artes de San Carlos, y consta que hizo bastantes obras y proyectos. Como anécdota he encontrado en el periódico “El Defensor de Yecla” que fue agredido en el año 1892, el 16 de octubre, mientras hacía su trabajo. Se caso con Matilde Navarro y tuvieron varios hijos, etc. Fue un hombre triunfador, y es una persona también muy destacada en la vida de Yecla del siglo XIX, como su padre.

Volvemos a Leonardo. En el acta de defunción dice que murió el 13 de agosto de 1888 con 75 años de edad. También dice en el acta de defunción que estaba domiciliado en la calle Niño, número 12, y que murió de bronquitis crónica a la una de la tarde del día anterior, al escrito, que está fechado por el cura de la Parroquia del Niño, en el día 14, Víspera de la Ascensión. Le hicieron exequias de entierro grave, que creo que significa que fue enterrado en tumba, no en nicho.

Su esposa Joaquina Azorín Puche, murió poco después, muy poco después. En concreto el día 1 de noviembre de ese mismo año. Dice su acta de defunción que falleció a los 79 años de edad, y que tenía el domicilio en la calle Niño de Yecla, pero en el número 10. Falleció de catarro senil, y dice que hizo testamento ante Antonio Bernal. También las exequias fueron de entierro grave.

Esto me lleva a varias deducciones. La primera, que la vivienda que compartían era amplia y abarcaba dos números, el 10 y el 12 de la calle Niño. De ahí que ante la muerte de la madre, se repartieran la herencia, en concreto dividieron la imprenta de Leonardo Ros, al menos en dos partes, que fueron las que correspondieron a las hijas, y a sus respectivos yernos, Juan Serrano Cerezo y Antonio Palao Ortega, nuestros tatarabuelos.

En esa casa, en el número 10 y 12, consta como el lugar de nacimiento de varios de sus nietos. Rogelio Serrano Ros, mi bisabuelo, nació en el número 10 de esa calle, el día 29 de diciembre de 1872. Así dice su partida de Bautismo, también en el Niño. Su hermano Gerardo Serrano Ros nació también en esa casa el 29 septiembre del año 1874. Dato curioso: fue su madrina de bautismo su tía Dámasa Ros. Es decir, tu tatarabuela, y hermana de Amalia, la madre de la criatura.

Los siguientes hermanos, Adolfo, Fernando y Emilio también nacieron allí, años 1876,1878 y 1881 respectivamente. Sin embargo, el siguiente hermano, José Serrano Ros, nació en 1883, en la plaza del Teatro, donde poco después se instalaría la imprenta de Juan Serrano Cerezo, su padre.

La imprenta de Juan Serrano Cerezo estuvo funcionando desde 1888, no creo que antes. Lo que si es casi seguro es que ya vivían abajo, en la Plaza del Teatro, hoy conocida como Calle Alfarería. Mi abuela se acordaba del lugar exacto donde estaba la imprenta.

Juan Serrano publicó un periódico llamado “La Verdad” que se editó quincenalmente desde el 1 diciembre de 1888 hasta el 31 diciembre del año siguiente, 1889. Este periódico no lo conoció Leonardo, y está firmado por la imprenta de Juan Serrano. Es lo más antiguo que tengo de la imprenta de la plaza del Teatro.

Otro dato que corrobora está hipótesis. La imprenta es heredada por su hijo, Adolfo Serrano, que publica un periódico en 1898, llamado “La Voz de Yecla”, y unos meses más tarde, publica otro llamado “Diario de Yecla”, que dirige una tal Julio Ros, del que no tengo ningún dato sobre su vinculación familiar. Se supone que el primer Ros que hubo en el pueblo fue Leonardo Ros. Puede que sea otro hermano de Dámasa, Fernando y Amalia. Lo desconozco.

Tenía también el dato de que en 1893 hubo una imprenta que hacía periódicos en la calle Niño 10, y que pertenecía a Pascual Palao Ros. El dato que desconocía era el de su padre, Antonio Palao Ortega, casado con Dámasa, que fue el impresor primero. Tu información completa la mía. Gracias.

Tengo el acta de bautismo de Dámasa. Está en la parroquia del Niño, y los datos que vienen, junto con los que ha aportado nuestro admirado Miguel Ortuño durante muchos años, me ayudaron a construir parte del árbol genealógico de la familia.

Dámasa nació el 25 de julio de 1841 a las tres y cuarto de la madrugada. Se le puso el nombre de Dámasa Santiaga Ramona. Dice su acta de bautismo que es hija legítima de Leonardo Ros, de ejercicio escribiente, y de María Joaquina Azorin. Los abuelos paternos fueron Fernando Ros y Dámasa Ferrer; los maternos fueron Don Juan Azorín y María Joaquina Puche. Afirma el texto que el abuelo paterno era natural de Fuente la Higuera, y su mujer de Cullera. Los padrinos fueron Don Alfonso Azorín y Dorotea Azorín.

No he llegado más lejos con la familia de Leonardo. Su padre era de Fuente la Higuera, y su madre era de Cullera. En Cullera creo que no hay documentación, y en Fuente la Higuera puede que estén en el Arzobispado de Valencia.

Leonardo Ros y Ferrer fue un hombre importante para el pueblo, se casó con una mujer extraordinaria, Joaquina Azorín. De ellos descendemos, entre otros, nosotros.

Un saludo, Antonio, y un abrazo a nuestra querida Yecla.

Te lo dice tu tocayo y pariente en… ¿noveno grado?