Archivo del Autor: Antonio José López Serrano

Acerca de Antonio José López Serrano

Nací en Valencia a finales de los años sesenta, pero casi toda mi vida la he pasado en Valladolid. A esa ciudad le debo lo que soy, lo que creo, lo que siento y lo que amo. En ella estudié Derecho primero y Teología después. En ella conocí a mi mujer y en ella ví por primera vez el rostro de mis hijas. En ella descubrí que la CREATIVIDAD puede ser amiga de la VERDAD, y que la AUTENTICIDAD es un bien escaso que se descubre PENSANDO y VIVIENDO. Trabajo como profesor de Filosofía en Secundaria y Bachillerato, y recientemente he descubierto una nueva pasión: ESCRIBIR. Disfruto escribiendo y me gustaría que disfrutaras leyendo. Como puedes ver, solo soy un profesor de filosofía al que le gusta pensar, rezar, escribir y amar.

La próxima semana publicamos aquí, LA EXTRAÑA FAMILIA DE ARGIMIRO MONTAÑÉS.

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La próxima semana empezamos a publicar la novela LA EXTRAÑA FAMILIA DE ARGIMIRO MONTAÑÉS.

Hay 44 entregas, de aproximadamente unos cuatro o cinco minutos de lectura.

Mi idea es enviar DOS entregas todas las semanas.

Una, los lunes; y otra, los jueves. Empezamos ahora y terminamos hacia el mes de febrero. Si todo va bien, claro.

No es necesario que las leáis en el momento, no se borran, salvo que haya un descuido vuestro. En ese caso, tendrías que pasarte por el blog de nuevo, y leerla en directo.

El blog es topitocava.blog, por si no te acordabas.

Recibirás cada entrega una sola vez, y la puedes almacenar en tu móvil si quieres.

¿De qué va LA EXTRAÑA FAMILIA DE ARGIMIRO MONTAÑÉS?

Es una novela diferente a cualquier otra que hayas leído. Es divertida, subrealista, rizomática, metafísica y original. Para pensar, y para no pensar en nada. Tiene algo de “Cien años de soledad”, de “Pedro Páramo” y de la película de J. L. Cuerda “Amanece que no es poco”, pero es otra cosa. Subrealismo español, costumbrismo rizomático… No sé describirla, habrá que dejar que hablen los estudiosos y terminen de explicar quién es la tarántula y el estornino de la plaza del Teatro, porque yo no me atrevo a hacerlo sin perturbar la paz de Argimiro Montañés.

Esta novela no va a dejar a nadie indiferente, eso sí lo creo. Los que la han leído, que no son muchos todavía, opinan… o que es una obra maestra… o que es rara e incómoda.

Creo que con eso, lo digo todo. No es una novela al uso, pero tampoco hay que volverse loco con ella. Tampoco es Murakami, ni es la luna doble… Aunque haya algo de eso. Ya me diréis. La locura en las palabras, y la locura en un texto. Pero con brevedad y en un lenguaje directo.

Cuando la terminé de escribirla la titulé NATURALEZA MUERTA, como los cuadros de antaño, que eran y no eran la mismo tiempo. Pero luego lo cambié. Como Argimiro Montañés es su protagonista, la bauticé como LA EXTRAÑA FAMILIA DE ARGIMIRO MONTAÑÉS, aunque también ha tenido otros nombres, LA TARÁNTULA DE LA PLAZA DEL TEATRO, etc.

Escoger el título que os apetezca, yo con ARGIMIRO MONTAÑÉS me conformo.

Te cuento que la acción y el relato transcurre en Yecla, el pueblo de Murcia del que proceden mis antepasados. Estamos en un tiempo indefinido, quizá a principios del siglo XX, o puede que haya que remontarse al inicio del siglo XVIII para rastrear a sus paisanos.

Todos los personajes son ficticios, aunque todos tienen algo de verdad. Son gente que fueron y que ya murieron. En la novela son otros distintos a los que pasearon por las calles de Yecla, aunque son ellos mismos y otros al tiempo. Algunos nombres están modificados, lo mismo que sus historias, pensamientos y problemas. Lo que pasó ha quedado plasmado en algún lugar del universo, y lo único que he podido hacer es recoger lo que he sabido de ellos, que no es mucho.

Esta novela, es, para mi, un homenaje a Yecla, con todas las letras. El pueblo donde pasaba los veranos de mi infancia. Donde había bodega en las casas, y alfalsa en los cielos. Donde las tarántulas se ahogaban en los sifones de las acequias, y el cielo, de tan limpio que estaba, que se veían a simple vista las estrellas del otro lado.

Se equivocó Azorín, paisano y pariente nuestro, cuando escribió en la Voluntad una Yecla languideciente y apática. Hoy Yecla es la Macondo de Europa, donde todo y nada es posible.