Comentario del autor.

“Se encuadra esta novela dentro de una especie de Episodios Eclesiales, al estilo de los Episodios Nacionales de Galdós. Sería como Trafalgar, el principio, donde se cuenta el origen de la iglesia y de las dificultades de la primera comunidad cristiana. Por supuesto, faltan escribir todos los demás episodios de la historia de la Iglesia de una manera narrativa, pero es tan ingente la tarea, que me asusta sólo de pensarlo…”

“No tuve que investigar demasiado para esta novela, pues estudié teología, y este periodo de la historia de la Iglesia lo conozco bastante bien. Lo que sí tuve que hacer es tomar decisiones en cuanto a los verdaderos sucesos históricos, pues la leyenda se mezcla con la tradición y con la especulación teológica. Me refiero al asunto de la comunidad que alumbró la literatura de San Juan, incluido el Apocalipsis; o lo relativo a la tradición sobre María la Virgen. Intenté tratar los dos temas de manera objetiva, y lo más ecuánime posible. De hecho, siempre he tenido la sensación de que dejo el asunto tan abierto como lo está en la investigación actual”.

“Es una historia de amistad. Una historia de amistad entre dos personas que se conocen y que intiman hasta sostenerse en las circunstancias más complejas. Me recuerda a las historias que se suceden en las guerras, donde unos dan la vida por otros, se ayudan, se entregan al otro incluso aunque apenas se conozcan. El ángel amado es por esa razón, así lo creo, una historia sencilla y hermosa a un tiempo”.

“De El ángel amado no hice ninguna presentación oficial, ni le dí demasiada publicidad. Es una novela más pequeña, sencilla, incluso pensé que era frágil. Quizás por eso la mantuve lejos de los circuitos comerciales habituales. También se ha vendido bien, pero es una novela distinta, escrita para mis amigos, y para la intimidad. Quizás sea porque me trasparento yo como cristiano en ella. Y eso no es para contarlo de cualquier manera”.