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Elecciones a estribor y a babor. Hoy: Partido Socialista Obrero Español y Unidos Podemos.

Continuamos con el análisis de la semana pasada a propósito de las próximas y múltiples elecciones del 2019. La que nos espera, decíamos, y que ninguna opción política agota la riqueza que representa el Reino de Dios.

El caso es que tras analizar a los partidos de centro y centro derecha, nos vamos hoy a los partidos de centro izquierda e izquierda.

Ocupando un espacio político amplio entre el centro izquierda, la socialdemocracia, el progresismo y el socialismo militante encontramos al PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL. También están enfangados en corrupción, puesto que al igual que el PP, son otro de los partidos que ha tocado poder, incluso lo ha sobado más de la cuenta. Además, y eso es importante, el PSOE es el partido más antiguo que concurre a estas elecciones con sus mismas siglas, lo que demuestra su capacidad para adaptarse a las circunstancias de la historia; y lo mismo podría decirse de su asombrosa capacidad para renovar su imagen y difundir una propaganda favorable a sus intereses. En esto son los reyes, los grandes repartidores de carnés de demócrata y de franquista. Y lo siguen siendo. Esto tiene su mérito, ¿eh, amigo?

El PSOE es el partido que durante más tiempo ha gobernado este país desde la instauración de la democracia, de ahí que tenga una amplia factura con debes y haberes. Modernización y estancamiento. El PSOE es el responsable principal de muchas políticas nefastas (vease educación, justicia, sanidad…), pero también es el principal defensor del Estado de las Autonomías, del igualitarismo en todas sus vertientes y de la política socialdemócrata que orienta actualmente a todos los partidos políticos españoles y europeos, desde la derecha hasta la izquierda. Ellos venden que tienen la exclusiva en proteger las pensiones, subir salarios y demás políticas populistas y de ingeniería social. Son también, en ese sentido, el partido que marca la agenda política e ideológica del país; y controlan y tiene a los suyos instalados en muchos poderes fácticos: universidad, educación, prensa, periodistas, sindicalismo, policía…

Son los que cuando hacen una Ley del Aborto nadie puede ya tocarla, y lo mismo con muchas otras cuestiones. Ellos dicen lo que es progreso, y lo que no; lo que no ha dejado de alimentar el descontento de mucha gente desde hace varias décadas. Son, en este sentido el partido con más tics y defectos de corrupción, aunque es lógico, pues es el más viejo, al que más clientela debe su puesto, el factotum.

Su gran problema es que concurren a estas elecciones con un fuerte problema de liderazgo en Pedro Sánchez, que sigue sin ser el líder socialista de todos los socialistas. Los líderes del PSOE de los años 80 y 90 se sienten defraudados y perciben en Sánchez un extremista sin política de Estado. En cambio, los socialistas de los años 00 y 10, herederos de Zapatero, se sienten con Sánchez como en casa. Un tipo de izquierdas que puede afear la cara a los podemitas, que son más extremistas que él. Ciudadanos no está a gusto con sus políticas, y tampoco la izquierda más sensata y moderada, la que piensa que no se puede gobernar contra la mitad del país, ni venderla a los catalanes por unos cuantos votos.

De momento, el PSOE dividido se sostiene porque toca poder. Mientras gane elecciones estarán callados, aunque vendan Cataluña a cambio de dos butifarras. El problema será cuando pierdan. La vieja guardia, que no es ya tan vieja, se le echará al cuello y aguillotinarán el sanchismo sin contemplaciones. Será un segundo Zapatero, si no lo es ya. La única salida que tiene Sánchez para continuar e intentar depurar un partido dividido es ganar las elecciones y gobernar. Y no lo tiene tan fácil como piensa.

Para los católicos, votar al PSOE siempre ha sido una tentación, pues son los principales vendedores de mejoras sociales. Pero tampoco hay que olvidar que sus políticas económicas siempre han dejado al país arruinado. Reparten estupendamente, pero no saben generar riqueza. Como dijo la vieja Thatcher, “el socialismo se termina cuando se acaba el dinero de los demás”. Pues eso. Pueden ser moderados, y eso es atractivo, pero en este momento, Sánchez no es precisamente un tipo moderado. Es un Zapatero que no sonríe, y que cuando lo hace parece un malvado de telenovela.

Hay que decir que las políticas favorables a la vida están actualmente muy abandonadas en el PSOE. Apoyan el feminismo radical y las ideologías de género en todos sus postulados, y mantienen una relación con la iglesia tensa y aparentemente cordial. Siempre están tentados de expropiar una catedral, aunque luego no se atrevan del todo. Les encantaría que hubiera obispos del PSOE, para controlar las homilías y al pueblo de Dios. Por eso son sus principales rivales ideológicos.

Por supuesto, los cristianos para el socialismo, y las demás corrientes internas cristianas de izquierdas, que en su momento dialogaban, o aparentaban dialogar, están desaparecidas y anuladas en su totalidad. Ahora manda Sánchez, que no es cristiano, y puede que tampoco socialista.

El caso de UNIDOS PODEMOS es muy interesante. Surgió como un invento propagandístico del PP para anular en su momento al PSOE. Fue primero un movimiento que recogió el descontento social por la crisis económica que generó el PSOE de Zapatero (2008). Pero pasó de ser antisistema y anticasta, a ser sistema y casta. Y a comprarse un chaletazo con el visto bueno de sus militantes. PODEMOS ha alcanzado su techo electoral en las anteriores elecciones. Se ha alimentado de los votantes de izquierdas descontentos con el PSOE, pero ahora le toca vomitar a esos votantes, que prefieren Sánchez a Iglesias. El macho alfa de PODEMOS ha envejecido mucho en poco tiempo; y sus votantes están demasiado desencantados. Hay que reconocer que Errejón tenía razón. Un PODEMOS más cercano al PSOE habría dado el sorpasso. Tendrán que esperar otros veinte o treinta años para volverlo a intentar.

El problema es que en la candidatura de UNIDOS PODEMOS confluyen desde movimientos ecologistas, feministas, de género, anticlericales, anticapitalistas, bolivarianos, antisistema, stop desahucios, castristas, comunistas, independentistas, nacionalistas de todo tipo, y revolucionarios también de todo tipo. Fruto de ese lío es que no siempre usan las mismas siglas. Iglesias lo va a tener complicado si quiere mantenerse. Han pasado de perdonar la vida al PSOE, a tener que pedir perdón a sus militantes por vivir a cuerpo de rey.

Ya lo dije hace tiempo. Son el partido que más rápidamente envejecería en política, y no me equivoqué. Iglesias parece un político del siglo XIX, los viejos clichés repintados una y otra vez con el progresismo de lo políticamente correcto y del progreso. Pero es un progreso impostado, no creíble y con mala imagen.

Tienen a su favor que controlan varias cadenas de televisión, las redes sociales que bombardean con memes y mensajitos, y la convicción del votante joven, educado bajo sus postulados y consignas por el PSOE y el PP de las últimas décadas. Bajarán sus resultados, seguro. Y quizás con suerte, Izquierda Unida podría abandonarlos para reconstruirse en otra cosa. Salvo que todos se vayan a VOX, claro.

Elecciones a estribor y a babor. Hoy: Ciudadanos, Partido Popular y Vox.

Que no, que no me voy a poner plasta con que si los politicos van a hacernos una campaña de insultos y frasecitas. Que no. Que este año no. Que van a dedicarse a explicarnos sus programas electorales con un fantástico juego limpio inédito en democracia. Será una campaña apta para gente leída y todo. Tendremos elecciones a babor y a estribor, en la proa y quizás nos duela hasta la popa cuando vengan los resultados. ¡Ay madre!

Lo cierto es que nos viene una buena. Tenemos comicios electorales y fiestas de la democracia para aburrir en España. Y como un servidor sabe que la gente va preparando su voto con antelación, que lo piensa hasta el último momento, pues eso… me animo a comentar el asunto y a dar algunos consejos a cristianos desesperados, que solemos ser muchos.

Lo primero es de perogullo: ningún partido político agota la totalidad del Reino de Dios. Dicho de otra forma, ninguno es perfecto cien por cien, y ninguno es más voto cristiano que otro. Las propuestas están ahí, y los que descosen por un lado, cosen por otro, y viceversa. Nadie tiene la verdad absoluta para las cuestiones de arreglar el país, y ningún partido representa el Reino de Dios, o la Iglesia, aunque algunos lo pretendan para ellos o para los demás. De ahí que se acuse a algunos de ser la rancia iglesia, y a otros de desear incendios por todo el país. Tranqui tronco. Vamos a intentar entendernos antes de matarnos otra vez.

El panorama político es más plural que antes, y eso es una buena noticia. Habrá más matices en el parlamento con la entrada de VOX, y habrá que escuchar lo que dicen unos y otros. El bipartidismo proporcionaba más estabilidad política, es cierto, pero también actuaban los rodillos políticos de los partidos con más contundencia, impidiendo que se escucharan matices. Los parlamentarios en España obedecen al partido, y eso no va a cambiar. Por eso es interesante que haya más partidos diferentes en la tribuna de oradores. Al menos cinco importantes, y unos cuantos locales y regionales. Analizamos tendencias e ideologías.

Tenemos en primer lugar un centro político ideológico interesante con CIUDADANOS. Es cierto que desde que no se pudo vincular a UPD (centro izquierda) de Rosa Díez, se ha ido escorando a la derecha durante los últimos meses  en dos cuestiones: la defensa cerrada de la Unidad del país frente al independentismo catalán, (de allí surgió aunque esto lo compartía con UPD), y la defensa de una economía más liberal y con más bajos impuestos. En su formación hay mucha gente que antes estuvo en UPD y que sigue llegando la antigua formación magenta, lo que no deja de ser curioso por ser silenciado en los medios y en la propaganda.

Quizás tenga en su contra para muchos cristianos que sigue manteniendo posturas de ingeniería social próximas al neoprogresismo: aborto libre, matrimonio homosexual… Seguramente si existiera ahora UPD y se asociaran a ellos ganarían las elecciones. Desplazarían a los dos grandes partidos moderados: PP y PSOE. Creo yo que si han girado a la derecha es para cazar el voto de los descontentos del PP, pero también les llegan votantes de izquierdas y moderados a la formación naranja. Son un partido en ascenso, quizás el que más va crecer. La pregunta es cómo gobernarán cuando les toque. Su moderación y sensatez en el discurso, incluso su coherencia y su falta de sectarismo son valores importantes para el voto cristiano. La cuestión es cómo lo harán, y con quién gobernarán, y en qué cederán cuando gobiernen. Todo por ver, pero contagian ilusión.

En el centro derecha encontramos al PARTIDO POPULAR. Tiene bastante experiencia de gobierno y por tanto de corrupción en sus filas, lo mismo que los partidos que tocan poder, al que añado los sindicatos mayoritarios. Nada nuevo. Dudo que esto les quite votos, la verdad.

Sabemos cómo gobiernan y eso es una ventaja y un inconveniente. La ventaja es que proporciona seguridad, saben de qué va el oficio. Han sido capaces de resolver las inestabilidades económicas heredadas, y son capaces de gobernar con bastante acierto en algunos temas. Pero en otros asuntos hacen aguas, especialmente cuando repiten lo que dice la izquierda y se acomplejan. La educación sigue siendo el mismo despropósito que montaron las izquierdas, y tampoco se atrevieron con el aborto. Da la impresión de que no han hecho valer su ideología liberal y conservadora, y que no se la creen demasiado. Por desgracia, gastan las mismas mañas que la izquierda para colocar a sus amiguetes en las autonomías y en los tribunales superiores. Eso sí, lo hacen a voces y con menos discreción que la izquierda, pero es porque no controlan los medios de comunicación. Y no lo controlan porque no quisieron en su día.

En mi opinión, la gran desventaja actual del PP es que no despiertan suficiente ilusión entre sus votantes. Parecen más de lo mismo, más de Rajoy, y esa imagen es la que tiene que currar su nuevo líder para ofrecer una derecha fiable y sin complejos. Volver a Aznar da una sensación de poca personalidad ideológica. Casado debe proponer, buscar mejores asesores en la campaña que los que tuvieron sus predecesores, que fueron por desgracia para ellos, los que tiraron a la basura una mayoría absoluta espectacular.

El gran reto del PP será mostrarse lo suficientemente de derechas para que no se le vayan votantes a VOX, y lo suficientemente moderados para que no se le vayan a CIUDADANOS. Lo tiene complicado, pero serán el partido de centro derecha que parte como la receptora del voto útil.

Para muchos católicos, el PP ha sido un fiasco. Aparentemente decían ser un partido demócrata cristiano, pero luego no han cambiado las políticas bioéticas de la izquierda. No se han atrevido a gobernar sin complejos y para todos los españoles. Parece que solo gobiernan para los de centro y centro izquierda. Ni aborto, ni matrimonio, ni familia, ni educación de calidad, ni sanidad mejorada. Nada. Mantienen lo que el PSOE no destruye, pero no se atreven a proponer.

Creo yo que el desgaste con sus votantes católicos puede ir a parar a VOX. Ciertamente su gran baza sigue siendo que son moderados, o que venden moderación. Tanta moderación que a muchos les molesta. Su agenda no puede ser la misma que la de la izquierda. Tienen que marcar la batuta, y no dejarse llevar.

El tercer partido emergente de las próximas elecciones, salvo que suceda algo muy grave, será VOX. La formación no es nueva y el partido tampoco, pues llevan unos cuantos años en la clandestinidad y el ostracismo televisivo. De hecho siguen ausentes y ninguneados, salvo para recibir insultos de sus rivales políticos, especialmente de la izquierda, que parece haber encontrado un motivo para existir, que no es otro que frenar a la “ultraderecha”  como así les llaman.

El problema es que VOX no es de ultraderecha. Me da la impresión de que su estrategia política no está pensada ni terminada, de ahí que se muestren dubitativos en ocasiones, y muy firmes, incluso tajantes en otros momentos. Un día abrazan a Le Pen y a Trump, y al otro se arrepientan de hacerlo. Dicen cosas que mucha gente echa de menos y que quiere oír, y no parece que les vaya a temblar la mano cuando toquen poder. Van en ascenso a pesar de no contar con ninguna televisión favorable, y eso es muy interesante, pues está recogiendo lo que opinan muchos españoles que no estaban representados hasta este momento en la cámara baja.

Tradicionalmente, los de Vox siempre han defendido postulados católicos en asuntos de bioética: sí a la vida, sí a la familia tradicional, sí a la educación religiosa, sí a la libertad y la democracia. Eran como el sector más demócrata-cristiano del PP; y el más defensor de la unidad nacional frente a las autonomías y la descentralización socialista y nacionalista. Esta posición ideológica que se fue diluyendo y abandonando con Aznar primero, y con Rajoy después, encuentra por primera vez acomodo en un partido político. Es el primero en 40 años de democracia que está en contra del aborto, y que habla del fracaso autonómico, y no les falta razón. Vox habla del asunto sin complejos. Por eso recogen el descontento de mucha gente del PP, un descontento de décadas, pero VOX me parece que es mucho más que eso.

Se presentan como un partido de futuro, que tiene su paralelismo en Estados Unidos. Con los Republicanos de allí. Comparten con la ultraderecha europea algunos postulados, pero no otros, y es que la ultraderecha europea no es un grupo cohesionado. Por eso VOX encaja mejor en los partidos conservadores, democrata-cristianos e incluso liberal.

También son un partido transversal cuando hablan de determinados problemas generales que nadie ha resuelto por incapacidad o por miedo : unidad de España, corrupción, emigración descontrolada, inoperancia del senado, subvención y protección de las ideologías de género, o exaltación partidista de las leyes de memoria histórica. Por eso reciben también cierto apoyo de votantes moderados de Ciudadanos (que querían castigar al PP), del PSOE e incluso de PODEMOS. Dicen lo que mucha gente piensa en los bares, vaya.

Ciertamente, no todo lo que defienden es católico, y en este sentido su postura sobre la política migratoria, por ejemplo, no está demasiado basada en el amor al prójimo. Más que construir el Reino parecen poner muros al estilo Trump. Pero lo mismo se podría decir de la política sobre el aborto en PODEMOS, tampoco está basada en el amor al prójimo, así que a la hora de votar se puede escoger. Su falta de moderación también puede ser un obstáculo para mucha gente, que prefiere votar discursos más amables, aunque de fondo esté de acuerdo con ellos.

El gran problema real que pueden sufrir es la ley electoral. No hay tanto diputado en provincias para cinco partidos. Si Vox es el menos votado, es fácil que sus votos se pierdan sin conseguir escaños. Antes le sucedió a IU, al CDS o a UPD. El voto útil les puede castigar. Sin embargo, su sola presencia en la cámara obligará al resto del Parlamento a tenerlos en cuenta. Y ya sabemos que en política se hacen amigos hasta en el infierno.

VOX tiene ideología más que estrategia. Ideas consistentes en oponerse al pensamiento políticamente correcto que durante tantas décadas nos han cacareado por tierra, mar y aire. En este sentido suenan a nuevo. La cuestión será si van a poder hablar sin que les interrumpan.

 

(continuará)

(Próxima semana. ELECCIONES A ESTRIBOR Y A BABOR. HOY: PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL Y UNIDOS PODEMOS).

 

 

 

Paseando a Francisco Franco Bahamonde.

Franco va a terminar siendo como el Cid, triunfará después de muerto. Sus enemigos le tienen miedo, y con solo oír su nombre la adrenalina les empieza a funcionar. En realidad no le odian, le tienen más admiración que rencor, y más amor que indiferencia. Escribí hace tiempo que Franco ya era un desconocido total en las escuelas, gracias a los intentos del PSOE por borrar del mapa la cultura general en los colegios. Bueno, pues ahora la sorpresa es que los mismos del PSOE piden exhumar el cadáver del viejo generalísimo de amor y tirria que le tienen. Para mi que lo van a pasear por los pazos de España como la Copa del Mundo que ganó Iniesta con su gol, para mayor gloria de Pablo Iglesias. Podemos, podemos.

Una gran parte de los antifranquistas de antaño, gentes de izquierda y de Falange de verdad, odiaba a Franco sin tapujos, pero con el tiempo y tras un periodo de indiferencia, si han llegado a las canas y son sinceros consigo mismo y ha leído algo, han terminado valorando bastantes cosas del Régimen Franquista. Y es que no hay nada como comparar la dictadura de Franco con la de la estupidez que hoy nos preside. El dictador vuelve a ganar la guerra, y ya le vale, porque sigue siendo por falta de inteligencia del enemigo.

Por desgracia, siempre ha quedado otra izquierda, la que por no odiar a Franco cuando hubo que hacerlo, lo acaba admirando, pues del amor al odio hay un paso. Y estos que presumen de odiar mucho, son unos despechados de un amor imposible. Y es la hora, digo yo, de resucitar la momia del dictador, del Valle de los Caídos, que no de los muertos de Karnak, y darle un paseo entre pitos y palmas para regocijo de la plebe, y confusión en Europa. Pues eso va a ser. Y el PSOE, ahora sí, se va a poner en primera fila para ver cómo se ha quedado el difunto tras 41 años sepultado, que se dice pronto. Un fiestón al estilo Tarantino, pero con un muerto de serie A.

La propuesta no es tan ridícula. El mismo Orígenes, teólogo del siglo III, fue condenado por hereje 150 años más tarde de morir. La pena es que no hubo cadáver para quemarlo o pasearlo, que es casi lo mismo. En cambio, los franceses, que viven en un permanente autoengaño, enterraron a su dictador particular, un tal Napoleón, como si fuera el mismo Lenin en su mausoleo. Es la grandeur, y los muertos son lo más grandioso que tiene una nación. Lo ideal sería que a Franco le hicieran un mausoleo en la Puerta del Sol, o la de Oriente, que era más emblemática, y tengan así los españoles un sitio donde escupir por la mañana y reconciliarse con su historia por la tarde. Con entrada de 10€ y con IVA cultural del 4%, todo a beneficio de los de la memoria, se me ocurre.

Será curioso ver la cara de Pedro Sánchez o de Susana Díaz cuando abran la tumba de Franco y vean que no está, por ejemplo. O que está muerto de verdad, o que está con el cuerpo incorrupto. Eso sí les daría un soponcio y de los gordos. Buscarían a alguien a quien culpar y sacarían una nueva ley educativa para que nadie piense que era un elegido por Dios. La familia de Franco, si fuera inteligente y hubiera sabido hacer buenos negocios, debería reclamar el cadáver del abuelo y llevarlo a un mausoleo privado en alguna capillita de esas escondidas de Madrid. Cobrarían la entrada a 25 euros, y llenarían la sala con la posibilidad de insultarlo o de besar al muerto, a gusto. También otra opción es mandar el cadáver a Montserrat, o pedir a los cubanos que nos presten el cadáver de Fidel Castro una temporada para reemplazar el hueco que deja el difuntísimo caudillo, que se lo podemos intercambiar, como los libros. Sería bonito, un intercambio de dictadores, Lenin en París, Napoleón en España y Franco a Rusia. Por un par de años, eso sí, que cada uno tiene que cargar con sus muertos.

La propuesta de Podemos terminará siendo la de pasear el cadáver de Franco por toda España, como hicieron con la monja aquella Barcelona que exhumaron sin permiso durante la guerra civil. Esa será la propuesta de los radicales de salón en cuanto pasen unos meses aburridos sin nada que hacer por el Parlamento. Es el morbo de toda la vida. Contemplar los restos putrefactos, la sangre y los filetes del muerto siempre pone mucho a la gente y mantiene vivo al pueblo entre liga y liga. La peña podría disfrutar de la leche. ¿Más ideas para recuperar la memoria? Se podrían hacer procesiones, conferencias contra el franquismo con el cadáver de Franco delante, mítines con Franco y sin él, y hasta se podría llevar a la Sexta, para lo entrevistara la Pastor esa. Lo mejor sería ver que la copa del Rey vuelve a ser del Generalísimo. Un señor detrás manejando el muñeco, que es un cadáver muy respetable sería trending topic. Seguro que la gente cantaba el himno español en Barcelona con más ganas y devoción. El espectáculo sería único, y colocaría la marca España en los lugares más elevados de su historia. Luego tras cinco años de festejos, intercambios y verbenas, pedirían devolverlo al Valle de los Caídos y ya está. Hasta dentro de otros 41 años.

Seguro que el Pepé se abstenía para evitar confusiones de última hora. Y es que somos así. Nos encanta la fiesta, y si hay cadáveres y muertos para procesionar ya ni te digo. Menos al Pepé, que son unos paniaguados, ni de fiesta, ni en las casetas, ni trabajando en contra. La verdad es que entre todos haremos bueno al chico ese de Eurovisión (duyufollolove, duyufollolove). Otro cadáver, en este caso musical, que también pone mucho. Ale, a la isla de los famosos con el cadáver de Franco.

El agua de la fuente

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