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Elecciones a estribor y a babor. Hoy: Partido Socialista Obrero Español y Unidos Podemos.

Continuamos con el análisis de la semana pasada a propósito de las próximas y múltiples elecciones del 2019. La que nos espera, decíamos, y que ninguna opción política agota la riqueza que representa el Reino de Dios.

El caso es que tras analizar a los partidos de centro y centro derecha, nos vamos hoy a los partidos de centro izquierda e izquierda.

Ocupando un espacio político amplio entre el centro izquierda, la socialdemocracia, el progresismo y el socialismo militante encontramos al PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL. También están enfangados en corrupción, puesto que al igual que el PP, son otro de los partidos que ha tocado poder, incluso lo ha sobado más de la cuenta. Además, y eso es importante, el PSOE es el partido más antiguo que concurre a estas elecciones con sus mismas siglas, lo que demuestra su capacidad para adaptarse a las circunstancias de la historia; y lo mismo podría decirse de su asombrosa capacidad para renovar su imagen y difundir una propaganda favorable a sus intereses. En esto son los reyes, los grandes repartidores de carnés de demócrata y de franquista. Y lo siguen siendo. Esto tiene su mérito, ¿eh, amigo?

El PSOE es el partido que durante más tiempo ha gobernado este país desde la instauración de la democracia, de ahí que tenga una amplia factura con debes y haberes. Modernización y estancamiento. El PSOE es el responsable principal de muchas políticas nefastas (vease educación, justicia, sanidad…), pero también es el principal defensor del Estado de las Autonomías, del igualitarismo en todas sus vertientes y de la política socialdemócrata que orienta actualmente a todos los partidos políticos españoles y europeos, desde la derecha hasta la izquierda. Ellos venden que tienen la exclusiva en proteger las pensiones, subir salarios y demás políticas populistas y de ingeniería social. Son también, en ese sentido, el partido que marca la agenda política e ideológica del país; y controlan y tiene a los suyos instalados en muchos poderes fácticos: universidad, educación, prensa, periodistas, sindicalismo, policía…

Son los que cuando hacen una Ley del Aborto nadie puede ya tocarla, y lo mismo con muchas otras cuestiones. Ellos dicen lo que es progreso, y lo que no; lo que no ha dejado de alimentar el descontento de mucha gente desde hace varias décadas. Son, en este sentido el partido con más tics y defectos de corrupción, aunque es lógico, pues es el más viejo, al que más clientela debe su puesto, el factotum.

Su gran problema es que concurren a estas elecciones con un fuerte problema de liderazgo en Pedro Sánchez, que sigue sin ser el líder socialista de todos los socialistas. Los líderes del PSOE de los años 80 y 90 se sienten defraudados y perciben en Sánchez un extremista sin política de Estado. En cambio, los socialistas de los años 00 y 10, herederos de Zapatero, se sienten con Sánchez como en casa. Un tipo de izquierdas que puede afear la cara a los podemitas, que son más extremistas que él. Ciudadanos no está a gusto con sus políticas, y tampoco la izquierda más sensata y moderada, la que piensa que no se puede gobernar contra la mitad del país, ni venderla a los catalanes por unos cuantos votos.

De momento, el PSOE dividido se sostiene porque toca poder. Mientras gane elecciones estarán callados, aunque vendan Cataluña a cambio de dos butifarras. El problema será cuando pierdan. La vieja guardia, que no es ya tan vieja, se le echará al cuello y aguillotinarán el sanchismo sin contemplaciones. Será un segundo Zapatero, si no lo es ya. La única salida que tiene Sánchez para continuar e intentar depurar un partido dividido es ganar las elecciones y gobernar. Y no lo tiene tan fácil como piensa.

Para los católicos, votar al PSOE siempre ha sido una tentación, pues son los principales vendedores de mejoras sociales. Pero tampoco hay que olvidar que sus políticas económicas siempre han dejado al país arruinado. Reparten estupendamente, pero no saben generar riqueza. Como dijo la vieja Thatcher, “el socialismo se termina cuando se acaba el dinero de los demás”. Pues eso. Pueden ser moderados, y eso es atractivo, pero en este momento, Sánchez no es precisamente un tipo moderado. Es un Zapatero que no sonríe, y que cuando lo hace parece un malvado de telenovela.

Hay que decir que las políticas favorables a la vida están actualmente muy abandonadas en el PSOE. Apoyan el feminismo radical y las ideologías de género en todos sus postulados, y mantienen una relación con la iglesia tensa y aparentemente cordial. Siempre están tentados de expropiar una catedral, aunque luego no se atrevan del todo. Les encantaría que hubiera obispos del PSOE, para controlar las homilías y al pueblo de Dios. Por eso son sus principales rivales ideológicos.

Por supuesto, los cristianos para el socialismo, y las demás corrientes internas cristianas de izquierdas, que en su momento dialogaban, o aparentaban dialogar, están desaparecidas y anuladas en su totalidad. Ahora manda Sánchez, que no es cristiano, y puede que tampoco socialista.

El caso de UNIDOS PODEMOS es muy interesante. Surgió como un invento propagandístico del PP para anular en su momento al PSOE. Fue primero un movimiento que recogió el descontento social por la crisis económica que generó el PSOE de Zapatero (2008). Pero pasó de ser antisistema y anticasta, a ser sistema y casta. Y a comprarse un chaletazo con el visto bueno de sus militantes. PODEMOS ha alcanzado su techo electoral en las anteriores elecciones. Se ha alimentado de los votantes de izquierdas descontentos con el PSOE, pero ahora le toca vomitar a esos votantes, que prefieren Sánchez a Iglesias. El macho alfa de PODEMOS ha envejecido mucho en poco tiempo; y sus votantes están demasiado desencantados. Hay que reconocer que Errejón tenía razón. Un PODEMOS más cercano al PSOE habría dado el sorpasso. Tendrán que esperar otros veinte o treinta años para volverlo a intentar.

El problema es que en la candidatura de UNIDOS PODEMOS confluyen desde movimientos ecologistas, feministas, de género, anticlericales, anticapitalistas, bolivarianos, antisistema, stop desahucios, castristas, comunistas, independentistas, nacionalistas de todo tipo, y revolucionarios también de todo tipo. Fruto de ese lío es que no siempre usan las mismas siglas. Iglesias lo va a tener complicado si quiere mantenerse. Han pasado de perdonar la vida al PSOE, a tener que pedir perdón a sus militantes por vivir a cuerpo de rey.

Ya lo dije hace tiempo. Son el partido que más rápidamente envejecería en política, y no me equivoqué. Iglesias parece un político del siglo XIX, los viejos clichés repintados una y otra vez con el progresismo de lo políticamente correcto y del progreso. Pero es un progreso impostado, no creíble y con mala imagen.

Tienen a su favor que controlan varias cadenas de televisión, las redes sociales que bombardean con memes y mensajitos, y la convicción del votante joven, educado bajo sus postulados y consignas por el PSOE y el PP de las últimas décadas. Bajarán sus resultados, seguro. Y quizás con suerte, Izquierda Unida podría abandonarlos para reconstruirse en otra cosa. Salvo que todos se vayan a VOX, claro.

Elecciones a estribor y a babor. Hoy: Ciudadanos, Partido Popular y Vox.

Que no, que no me voy a poner plasta con que si los politicos van a hacernos una campaña de insultos y frasecitas. Que no. Que este año no. Que van a dedicarse a explicarnos sus programas electorales con un fantástico juego limpio inédito en democracia. Será una campaña apta para gente leída y todo. Tendremos elecciones a babor y a estribor, en la proa y quizás nos duela hasta la popa cuando vengan los resultados. ¡Ay madre!

Lo cierto es que nos viene una buena. Tenemos comicios electorales y fiestas de la democracia para aburrir en España. Y como un servidor sabe que la gente va preparando su voto con antelación, que lo piensa hasta el último momento, pues eso… me animo a comentar el asunto y a dar algunos consejos a cristianos desesperados, que solemos ser muchos.

Lo primero es de perogullo: ningún partido político agota la totalidad del Reino de Dios. Dicho de otra forma, ninguno es perfecto cien por cien, y ninguno es más voto cristiano que otro. Las propuestas están ahí, y los que descosen por un lado, cosen por otro, y viceversa. Nadie tiene la verdad absoluta para las cuestiones de arreglar el país, y ningún partido representa el Reino de Dios, o la Iglesia, aunque algunos lo pretendan para ellos o para los demás. De ahí que se acuse a algunos de ser la rancia iglesia, y a otros de desear incendios por todo el país. Tranqui tronco. Vamos a intentar entendernos antes de matarnos otra vez.

El panorama político es más plural que antes, y eso es una buena noticia. Habrá más matices en el parlamento con la entrada de VOX, y habrá que escuchar lo que dicen unos y otros. El bipartidismo proporcionaba más estabilidad política, es cierto, pero también actuaban los rodillos políticos de los partidos con más contundencia, impidiendo que se escucharan matices. Los parlamentarios en España obedecen al partido, y eso no va a cambiar. Por eso es interesante que haya más partidos diferentes en la tribuna de oradores. Al menos cinco importantes, y unos cuantos locales y regionales. Analizamos tendencias e ideologías.

Tenemos en primer lugar un centro político ideológico interesante con CIUDADANOS. Es cierto que desde que no se pudo vincular a UPD (centro izquierda) de Rosa Díez, se ha ido escorando a la derecha durante los últimos meses  en dos cuestiones: la defensa cerrada de la Unidad del país frente al independentismo catalán, (de allí surgió aunque esto lo compartía con UPD), y la defensa de una economía más liberal y con más bajos impuestos. En su formación hay mucha gente que antes estuvo en UPD y que sigue llegando la antigua formación magenta, lo que no deja de ser curioso por ser silenciado en los medios y en la propaganda.

Quizás tenga en su contra para muchos cristianos que sigue manteniendo posturas de ingeniería social próximas al neoprogresismo: aborto libre, matrimonio homosexual… Seguramente si existiera ahora UPD y se asociaran a ellos ganarían las elecciones. Desplazarían a los dos grandes partidos moderados: PP y PSOE. Creo yo que si han girado a la derecha es para cazar el voto de los descontentos del PP, pero también les llegan votantes de izquierdas y moderados a la formación naranja. Son un partido en ascenso, quizás el que más va crecer. La pregunta es cómo gobernarán cuando les toque. Su moderación y sensatez en el discurso, incluso su coherencia y su falta de sectarismo son valores importantes para el voto cristiano. La cuestión es cómo lo harán, y con quién gobernarán, y en qué cederán cuando gobiernen. Todo por ver, pero contagian ilusión.

En el centro derecha encontramos al PARTIDO POPULAR. Tiene bastante experiencia de gobierno y por tanto de corrupción en sus filas, lo mismo que los partidos que tocan poder, al que añado los sindicatos mayoritarios. Nada nuevo. Dudo que esto les quite votos, la verdad.

Sabemos cómo gobiernan y eso es una ventaja y un inconveniente. La ventaja es que proporciona seguridad, saben de qué va el oficio. Han sido capaces de resolver las inestabilidades económicas heredadas, y son capaces de gobernar con bastante acierto en algunos temas. Pero en otros asuntos hacen aguas, especialmente cuando repiten lo que dice la izquierda y se acomplejan. La educación sigue siendo el mismo despropósito que montaron las izquierdas, y tampoco se atrevieron con el aborto. Da la impresión de que no han hecho valer su ideología liberal y conservadora, y que no se la creen demasiado. Por desgracia, gastan las mismas mañas que la izquierda para colocar a sus amiguetes en las autonomías y en los tribunales superiores. Eso sí, lo hacen a voces y con menos discreción que la izquierda, pero es porque no controlan los medios de comunicación. Y no lo controlan porque no quisieron en su día.

En mi opinión, la gran desventaja actual del PP es que no despiertan suficiente ilusión entre sus votantes. Parecen más de lo mismo, más de Rajoy, y esa imagen es la que tiene que currar su nuevo líder para ofrecer una derecha fiable y sin complejos. Volver a Aznar da una sensación de poca personalidad ideológica. Casado debe proponer, buscar mejores asesores en la campaña que los que tuvieron sus predecesores, que fueron por desgracia para ellos, los que tiraron a la basura una mayoría absoluta espectacular.

El gran reto del PP será mostrarse lo suficientemente de derechas para que no se le vayan votantes a VOX, y lo suficientemente moderados para que no se le vayan a CIUDADANOS. Lo tiene complicado, pero serán el partido de centro derecha que parte como la receptora del voto útil.

Para muchos católicos, el PP ha sido un fiasco. Aparentemente decían ser un partido demócrata cristiano, pero luego no han cambiado las políticas bioéticas de la izquierda. No se han atrevido a gobernar sin complejos y para todos los españoles. Parece que solo gobiernan para los de centro y centro izquierda. Ni aborto, ni matrimonio, ni familia, ni educación de calidad, ni sanidad mejorada. Nada. Mantienen lo que el PSOE no destruye, pero no se atreven a proponer.

Creo yo que el desgaste con sus votantes católicos puede ir a parar a VOX. Ciertamente su gran baza sigue siendo que son moderados, o que venden moderación. Tanta moderación que a muchos les molesta. Su agenda no puede ser la misma que la de la izquierda. Tienen que marcar la batuta, y no dejarse llevar.

El tercer partido emergente de las próximas elecciones, salvo que suceda algo muy grave, será VOX. La formación no es nueva y el partido tampoco, pues llevan unos cuantos años en la clandestinidad y el ostracismo televisivo. De hecho siguen ausentes y ninguneados, salvo para recibir insultos de sus rivales políticos, especialmente de la izquierda, que parece haber encontrado un motivo para existir, que no es otro que frenar a la “ultraderecha”  como así les llaman.

El problema es que VOX no es de ultraderecha. Me da la impresión de que su estrategia política no está pensada ni terminada, de ahí que se muestren dubitativos en ocasiones, y muy firmes, incluso tajantes en otros momentos. Un día abrazan a Le Pen y a Trump, y al otro se arrepientan de hacerlo. Dicen cosas que mucha gente echa de menos y que quiere oír, y no parece que les vaya a temblar la mano cuando toquen poder. Van en ascenso a pesar de no contar con ninguna televisión favorable, y eso es muy interesante, pues está recogiendo lo que opinan muchos españoles que no estaban representados hasta este momento en la cámara baja.

Tradicionalmente, los de Vox siempre han defendido postulados católicos en asuntos de bioética: sí a la vida, sí a la familia tradicional, sí a la educación religiosa, sí a la libertad y la democracia. Eran como el sector más demócrata-cristiano del PP; y el más defensor de la unidad nacional frente a las autonomías y la descentralización socialista y nacionalista. Esta posición ideológica que se fue diluyendo y abandonando con Aznar primero, y con Rajoy después, encuentra por primera vez acomodo en un partido político. Es el primero en 40 años de democracia que está en contra del aborto, y que habla del fracaso autonómico, y no les falta razón. Vox habla del asunto sin complejos. Por eso recogen el descontento de mucha gente del PP, un descontento de décadas, pero VOX me parece que es mucho más que eso.

Se presentan como un partido de futuro, que tiene su paralelismo en Estados Unidos. Con los Republicanos de allí. Comparten con la ultraderecha europea algunos postulados, pero no otros, y es que la ultraderecha europea no es un grupo cohesionado. Por eso VOX encaja mejor en los partidos conservadores, democrata-cristianos e incluso liberal.

También son un partido transversal cuando hablan de determinados problemas generales que nadie ha resuelto por incapacidad o por miedo : unidad de España, corrupción, emigración descontrolada, inoperancia del senado, subvención y protección de las ideologías de género, o exaltación partidista de las leyes de memoria histórica. Por eso reciben también cierto apoyo de votantes moderados de Ciudadanos (que querían castigar al PP), del PSOE e incluso de PODEMOS. Dicen lo que mucha gente piensa en los bares, vaya.

Ciertamente, no todo lo que defienden es católico, y en este sentido su postura sobre la política migratoria, por ejemplo, no está demasiado basada en el amor al prójimo. Más que construir el Reino parecen poner muros al estilo Trump. Pero lo mismo se podría decir de la política sobre el aborto en PODEMOS, tampoco está basada en el amor al prójimo, así que a la hora de votar se puede escoger. Su falta de moderación también puede ser un obstáculo para mucha gente, que prefiere votar discursos más amables, aunque de fondo esté de acuerdo con ellos.

El gran problema real que pueden sufrir es la ley electoral. No hay tanto diputado en provincias para cinco partidos. Si Vox es el menos votado, es fácil que sus votos se pierdan sin conseguir escaños. Antes le sucedió a IU, al CDS o a UPD. El voto útil les puede castigar. Sin embargo, su sola presencia en la cámara obligará al resto del Parlamento a tenerlos en cuenta. Y ya sabemos que en política se hacen amigos hasta en el infierno.

VOX tiene ideología más que estrategia. Ideas consistentes en oponerse al pensamiento políticamente correcto que durante tantas décadas nos han cacareado por tierra, mar y aire. En este sentido suenan a nuevo. La cuestión será si van a poder hablar sin que les interrumpan.

 

(continuará)

(Próxima semana. ELECCIONES A ESTRIBOR Y A BABOR. HOY: PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL Y UNIDOS PODEMOS).

 

 

 

1978-2018. Cuarenta años de Constitución. (Tercera parte).

Con la victoria por mayoría absoluta de Aznar en el año 2000, y la posterior incorporación a la moneda única, el Euro, se inicia una tercera fase histórica de nuestra constitución, que probablemente haya que dividir en dos periodos. Hasta el año 2008, fecha en la que se inicia la crisis económica, y desde entonces hasta nuestros días.

El gobierno de Aznar con mayoría absoluta (2000-2004) se destaca por manejar prudentemente los tiempos políticos. Todo pasa por las decisiones del líder popular, que parece engrandecido con la boda fastuosa de su hija. La sociedad lo percibe excesivo, pero es apoyado porque está gobernando bien. De hecho, la estabilidad y el crecimiento económico están asegurados, y quizás porque la izquierda no está encontrando su camino para recuperar el gobierno perdido en las urnas, se inicia una etapa histórica, en mi opinión, marcada por una mayor presión en la calle. La izquierda sale a la calle ante sus carencias parlamentarias con la intención de desgastar al gobierno de Aznar, que seguía siendo un tipo antipático.

Curiosamente, las grandes manifestaciones de la izquierda contra Aznar contaron con un fuerte apoyo mediático, cuyo dominio y control seguía en sus manos. Igual que la policía o la educación. La derecha está acomplejada, y Aznar no se atreve a controlar las televisiones privadas que no le son afines, que son todas, pues así lo dispuso la izquierda en su momento.

El caso es que se sale a la calle porque un petrolero revienta cerca de las costas gallegas. El “nunca mais” se dirige contra el gobierno del PP, aunque ellos no son directamente responsables. Se sale en segundo lugar por el “no a la guerra”. Una guerra que se había producido seis meses antes entre Sadam Husseim contra Estados Unidos y Gran Bretaña. En realidad España no estuvo en la guerra, sino en la pacificación posterior del territorio Irakí, pero la propaganda cambia los hechos, y Aznar aparecía como aliado de los americanos y británicos. El tema quedará olvidado, y es que Aznar manejaba perfectamente la legislatura. Hasta el atentado del 11 de marzo. En los últimos años de su mandato pone en marcha la LOCE, Ley Orgánica por la Calidad de la Educación, que no llegará a implantarse. Había prometido marchase y propone como sucesor a Mariano Rajoy. No obstante, su balance es excelente: ETA está debilitada y agotada, y deja como legado una magnífica situación económica. Sin embargo su marcha coincidirá con un brutal atentado en Madrid.

El 11 de marzo del 2004, vísperas de las elecciones generales, se produce el mayor atentado de la historia reciente de España, en Atocha. La intención es claramente alterar el curso de las elecciones y lo logran. Por primera vez en la democracia, el ambiente de concordia se rompe de manera flagrante en una jornada de reflexión. La izquierda del PSOE y de IU rodea las sedes del PP pidiendo claridad en unos atentados cuya información primera es confusa y variable. De hecho nunca se llega a saber quién atenta y porqué, pues mueren en Leganés un grupo de presuntos terroristas musulmanes radicales, antes de que puedan confesar las razones de su fechoría.

En medio de un clima emocional alterado se celebran las elecciones; acuden a las urnas más votantes de los esperados, y si las encuestas hablaban de nueva mayoría de Rajoy; se produce un vuelco electoral al acudir masivamente muchos españoles que habitualmente no votaban. Vencerá el candidato del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, que se había mostrado como un hombre sonriente, cordial y buenazo; y que no se lo esperaba. El nuevo gobierno se forma de manera abrupta y con precipitación. Los ánimos se van serenando poco a poco, pero la forma de gobernar el nuevo inquilino de Moncloa no ayuda. La derecha se siente engañada ante el vuelco electoral, pero es incapaz de reaccionar con firmeza ante lo sucedido.

El clima de convivencia no mejorará en los siguiente meses, al contrario. Da la sensación de que la izquierda es revanchista y que el odio que despertó en la calle contra Aznar lo va a mantener y alimentar. Se quiere hacer un cordón sanitario para aislar al PP en Cataluña y en muchos otros lugares. El PP debe quedar aislado, a pesar de ser la fuerza política más fuerte y estable, incluso por encima del PSOE.

Zapatero gobernará mirando exclusivamente a su partido y a sus intereses ideológicos. En sus primeros seis meses deroga la ley de educación sin consenso con el PP, que la había puesto en marcha. Aprueba la Ley de igualdad absoluta del matrimonio entre homosexuales con respecto al matrimonio tradicional. Tampoco quiere consensos. Retira las tropas de Irak, y abandona los acuerdos de España en materia internacional, lo que le valdrá el desprecio de una buena parte de la comunidad internacional. En resumen: Gobierna para los suyos, y esto despierta a los votantes católicos que se sienten especialmente agredidos. El PP los acompaña un tanto acomplejado. De ahí que salgan a la calle para reclamar su opción política. Se manifiestan contra la Ley del matrimonio homosexual, contra la nueva reforma del aborto (que se agranda más), contra la eliminación de la asignatura de religión de la escuela. El gobierno presenta un perfil muy ideológico y se crea, por ejemplo, el Ministerio de Igualdad, con una ministra defensora de las ideologías de género, feminismo radical.

Sin embargo, el gobierno nefasto de Zapatero (nefasto por gobernar sin sentido de Estado) en su primera legislatura no terminará ahí. Aprueba una Ley de Memoria histórica que reabre las heridas de la guerra civil española. La reconciliación de los primeros años de Constitución son borrados, pues pretende colocar a la izquierda en el bando de los buenos, humillando al bando de los malos, que se supone que son la derecha. Estar heridas despiertan nuevos rencores y odios en los siguientes años. Su segundo gran error, quizás aún más grave consistirá en negociar un nuevo Estatuto de Autonomía para Cataluña con la consigna de que hagan lo que hagan será aprobado por el gobierno y el parlamento. Tal Estatuto de Autonomía fue declarado inconstitucional por los tribunales, despertando en la sociedad catalana más nacionalista la sensación de engaño, y de que la hora de la independencia ha llegado. Era el año 2010, y tal enfado generará una indignación mayor entre los independentistas catalanes, los cuáles irán creciendo su odio y enfrentamiento con los catalanes no independentistas. Como punto final darán un golpe de Estado en septiembre y octubre del año 2017.

La segunda legislatura de Zapatero fue abrupta y difícil. La crisis se empieza a asomar en el año 2008. Las elecciones de ese año revalidaron la mayoría de Zapatero, que niega su existencia y que no es consciente de la magnitud de la misma. Se equivocará incrementando el gasto público pensando que de esa forma potenciará el consumo y se minimizarán sus efectos. Lo que logra es endeudar al Estado arruinándolo y dejándolo a las puertas de la suspensión de pagos.

Con políticas económicas titubeantes, Zapatero dimite presionado por su propio partido y por la calle, no se volverá a presentar a las elecciones. En mayo de ese año, una serie de colectivos toma la Puerta del Sol de Madrid y se instala allí para reclamar un cambio. Es el movimiento 15 de mayo, 15M. Afirman ser apolíticos, dicen estar hartos, y se muestran en muchos casos antisistema. El parlamento no les representa, no reconocen el bipartidismo, y están indignados con la crisis. Se muestran asamblearios, y montan una serie de reuniones, foros de debate que están siendo controlados por una izquierda diferente, de procedencia universitaria (Facultad de Políticas de Madrid) y distinta tanto a IU como al PSOE al que condenan por ser “casta política”.

En dos años, y con el apoyo de las nuevas concesiones televisivas (La Sexta) logran obtener diputados en las elecciones Europeas. Se constituirán en un nuevo grupo político con diferentes tendencias, desde anticapitalistas, stop desahucios, antisistemas, etc. Se asociarán en las elecciones con IU para concurrir con ellos. Serán PODEMOS, y estarán dirigidos por Pablo Iglesias, un profesor de políticas muy mediático y con vínculos ideologicos y políticos con Hugo Chávez, Presidente de Venezuela.

En el año 2011, con nuevas elecciones, obtiene la mayoría absoluta el Partido Popular de Mariano Rajoy. Sin embargo, su principal prioridad será hacer frente a la crisis económica del país, olvidando sus promesas de los años de oposición. Serán los últimos comicios del bipartidismo, pues en las siguientes elecciones, las del 2015, irrumpirán dos nuevos partidos políticos con fuerza: Podemos, de ultraizquierda, y Ciudadanos, de centro antinacionalista. Un año antes, en el 2014 se produjo la abdicación del Rey Juan Carlos I, y la proclamación de Felipe VI como nuevo rey de España. Sin duda una nueva época.

 

Reformar la Constitución del 78. ¿Para qué?

Celebraremos el próximo año, el 2018, el cuarenta aniversario de la Constitución Española de 1978, que es tanto como decir el periodo de más paz y estabilidad que ha habido en nuestro país en casi doscientos años (con permiso de Cánovas, claro). La Constitución lleva gobernando esta república-monárquica nuestra más años que Franco campeando la suya, lo cual demuestra que es mejor la democracia que la dictadura, y que lo que les sucede a los venezolanos es una putada, por no hablar de los chinos.

Seguramente, la razón por las que haya perdurado tanto tiempo una Constitución en nuestra patria, tan amante de los golpes de Estado, y tan derogadora de constituciones (en el siglo XIX hubo unas cuantas) se debe a la incorporación de España al club de las potencias europeas. También a las virtudes de los políticos de entonces, que fueron capaces de escribir una carta magna sin vencedores ni vencidos, un texto que fuera un punto de partida para un país que quería ser distinto: democrático y de derecho, plural y con oportunidades para todos. Libertad, igualdad, justicia y pluralismo político. Casi nada.

España aspiraba a ser un país como el resto de los países europeos. Sin complejos. Con una monarquía moderna como las Europeas, un respeto elemental a los derechos humanos (con Franco esto no lo hubo, y con Stalin menos) y un sistema comercial basado en el libre comercio y en el capitalismo intervenido por razones sociales. Todo estupendo. La Constitución es simplemente una norma jurídica bien hecha que permitió que fuera posible tal proyecto. Si no se ha hecho mejor no es porque la Constitución no lo permitiera, sino porque los gobiernos puntuales que hemos tenido han sido cortoplacistas, han buscado el triunfo electoral por encima de la mejora nacional, y han anhelado el poder para colocar a los amiguetes en lugar de trabajar por la mejora real del asunto concreto que les ha tocado. Ha habido gobernantes nefastos, es verdad, y si el chiringuito no ha petado es porque a pesar de ellos, la Constitución es mejor que nuestra clase política. Sin duda que sí.

Aunque supongo que las buenas intenciones no hayan faltado, también es verdad que un buen número de los gestores de la cosa pública han acabado en la cárcel. Barrionuevo, el Ministro de Interior del PSOE, fue aclamado a las puertas de la prisión por los “suyos”, olvidando que había montado un grupo terrorista para perseguir a ETA en plan clandestino. Por suerte, Aznar demostró que a ETA se le puede derrotar simplemente acosando a los terroristas y al entorno terrorista con las leyes de la mano. La Constitución permitió la derrota de ETA, que ha sido a la postre el gran intento de desestabilizar la democracia en estos cuarenta años.

No recuerdo otra quiebra más grande del Estado de Derecho en estos cuarenta años salvo la del golpe de Estado de Tejero en el 81, militares nostálgicos que no se enteraron que la democracia funcionaba bien, o el golpe de Estado del Gobierno Catalán perpetrado a cámara lenta durante varios años y que ha culminado en el 2017, bajo la complicidad del gobierno central que ha hecho como que no lo veía (y que sigue sin ver lo que hay al otro lado del río). También el atentado del 11 de marzo del 2004 en vísperas de unas elecciones tuvo algo de golpe a la democracia. Aquello colocó en la Moncloa a Zapatero. Por desgracia se desestabilizaron las reglas democráticas, y una parte de la izquierda salió a la calle sin respetar las reglas del juego de la jornada de reflexión, pero bueno. Tampoco muy grave. Votar es muy sano, porque si pierdes te callas por un tiempo, y si ganas te quedas a gusto. Y lo mejor, se van unos y vienen otros. Aunque algunos no terminen nunca de llegar y otro no se marchen del todo. De todas formas, esto funciona, porque la Constitución y la sociedad española aguanta lo que le echen.

Lo cierto es que el texto constitucional consiguió casi todo lo que se propuso, casi todo lo que estaba en su mano, claro. Por desgracia, los gobernantes no han estado a la altura, y han destruido una parte importante del patrimonio cultural y social, jurídico que heredaron, lo cual debería ser un delito en sí mismo. La independencia judicial sin ir más lejos. En el año 78 era magnífica; pero el PSOE se la cargó politizándola en el año 85 con el CGPJ, una de las mayores estafas políticas que luego ha mantenido el PP, y que simplemente quebraron la división de poderes. A pesar de todo, el sistema aguanta, pero el daño es tan profundo, que la sospecha contra la administración de Justicia nunca ha terminado, a pesar de que la inmensa mayoría de los jueces lo son de oposición, unos cuantos lo fueron a dedo del político de turno. En fin, que la Constitución ha aguantado, lo que supone que es hace bien lo suyo, incluso a pesar del Tribunal Constitucional y sus caóticas y contradictorias sentencias.

La creación de un país descentralizado totalmente en autonomías lo permitió la Constitución Española. No era el modelo propuesto por los políticos de entonces, que solo contemplaba que esto fuera algo para que las autonomías más pertinaces (Cataluña y las provincias Vascongadas) se deleitaran un poquito más mirándose el ombligo. Se reconocía que España era un país plural, vale. Aunque eso ya lo reconociera el gran sistema descentralizador del siglo XIX, las provincias y las diputaciones.

Luego llegó el café para todos, y filetes para todos, y langostinos para todas las autonomías. La Constitución lo permitía, pero que se hayan creado 17 reinos de taifas con sultanes, califas y chupópteros de toda clase y condición no es culpa de la Constitución. El descalabro educativo, el caos sanitario, la persecución de los castellanos parlantes en algunos territorios por razón de su procedencia o lengua es algo que la Constitución no ha podido detener, entre otras cosas porque los gobernantes del momento no han querido hacerlo, ni en Madrid ni la periferia.

Por eso, ahora que se habla de reformar, me pongo a temblar de espanto. ¿Quién va a reformar la Constitución? ¿Los que no creen en la separación de poderes? ¿Los que no respetan la independencia del Poder Judicial y colocan a los suyos? ¿Los que no creen en la unidad ni en la bandera ni respetan la institución más estable que tenemos que es la Monarquía? Reformar no significa hacerlo a mejor, también se puede hacer una cagada monumental; y por desgracia, no veo a la clase política actual preparada para hacer tal cambio. Tampoco veo a la sociedad española con suficiente humildad ni capacidad para afrontar un reto así. Mucho sectario y mucho soberbio es lo que domina el panorama de la izquierda, y muy acojonada y acomplejada veo a la derecha. Saldrá un pastiche fétido y partidista como se pongan.

Lo dicho, no veo políticos capaces de reconducir el Estado Autonómico para que mejore el país; ni gente preparada en mejorar la educación. Salvo el rey Felipe VI que tiene bastante cabeza, esto está lleno de ineptos. Así que me declaro en contra de cagarla. O sea, que mejor no meneallo.

 

Carta a Esperanza. La chica utilizada por UNIDOS PODEMOS para pedirnos el voto con chantaje emocional incluido

Mi querida Espe:

Hace unos días me ha llegado la carta personal que escribías a tus papis desde Londres, y que gracias a Unidos Podemos se ha enterado todo el mundo de lo que vas a votar. Votar. Jo tía, que guay.

Me cuentas que llorabas viendo Espinete de pequeña, que eras super feliz en tu mundo de niña, y que te convertiste en una mujer de la generación más preparada de la historia de España. La verdad es que me sorprendió mucho que siendo tan lista, y sabiendo tanto de biología molecular, te engañaran tan fácilmente sobre una cosa tan obvia como es la preparación de tu generación. En realidad la generación más preparada de la historia de España no es la tuya. Sorry. Y no te rayes, tía.

Si tienes 30 años, quiere decir que estudiaste bajo la LOGSE, y claro, aunque te contaron que erais de puta madre, en realidad os lo dijeron para no traumatizaros. Vuestra generación fue un experimento de una tal Marchesi y Maragall, gente del PSOE, cuya intención era, bajo el pretexto de democratizar la escuela y la universidad, convertirla en una basura superficial, progresista y fatua, donde cualquier aprendizaje tradicional fuera ridiculizado u olvidado. Más Educación Física y menos latín, decían por entonces. En realidad, y siento decíroslo, sois una de las generaciones peor preparadas de nuestra historia reciente. Si pillaste cinco años de la Villas Palasí, ya puedes dar gracias, maja.

Por eso, aunque ahora hables en inglés (recordarás que no lo aprendiste en el colegio) y biología molecular (en unos planes de estudios que ya no existen), te habrás dado cuenta de que no sabes casi nada de historia clásica, latín, religión, filosofía, literatura o geografía. Si te fijas, verás que tienes una visión estereotipada sobre la historia contemporánea, y te sorprenderás cuando compruebes que todos los de tu generación pensáis exactamente igual sobre asuntos como el aborto, la homosexualidad, la familia, el capitalismo, la ecología y la sexualidad. Simplemente porque a tu generación la adoctrinaron, o sea, que no os dieron muchas cosas que se consideraban anticuadas (clásicas), y os atiborraron de otras. Por eso sois la generación más manipulada de la historia, porque habiendo sido criada entre algodones y espinetes (otras no lo fueron), habéis crecido sin los suficientes instrumentos críticos. Más que nada porque os los vetaron sibilinamente. Y lo mejor de todo, es que no os lo han dicho para que no os mosqueéis.

En realidad la generación mejor preparada fue alguna anterior, la que se tuvo que partir el lomo, la que valoraba el trabajo y el estudio, la que respetaba a sus mayores y aceptaba sus tradiciones sin hacer el capullo. La que aceptó la democracia sin quemar iglesias ni perseguir sindicalistas, la que pasó hambre y luchó por unos tiempos mejores, por vosotros, vuestros nietos. La vuestra, la anterior y la siguiente, más bien poco. ¿No te has dado cuenta de que muchos amigos ingenieros de tu generación escriben con faltas de ortografía? ¿No te fijaste que nunca te hablaron de Séneca ni de San Agustín? En realidad os machacaron para que olvidarais vuestras tradiciones, y convirtieron la escuela en un circo ideológico.

Sois la generación que se tragó las mamachichos de Telecinco, la del “póntelo pónselo”, y claro, eso imprime carácter. Hoy seguís viendo la misma tele, aunque se llama Sexta, y no tenéis trabajo en una España que no tiene ni personal cualificado en profesionales de grado medio o superior. Aquí solo sabemos poner copas a los guiris, y no todos. Has hecho bien yéndote a Londres, porque esto es una mierda. Y siento decírtelo, pero tú eres también parte del sistema de mierda que sigue pensando lo que piensa y votando a los demagogos que vota. Así que no la cagues, tía.

Finalmente tengo que pedirte, y lo hago por favor, que NO VOTES a UNIDOS PODEMOS, porque si lo haces, no vas a poder volver a España en tu (puta) vida, incluso me tendré yo que a ir contigo a Londres, porque aquí solo habrá trabajo para los del nuevo régimen peronista, y seguro que no llegará para todos. Lo dicen los economistas, si salen estos tíos habrá recesión. Además ellos no quieren estar en Europa. Brexit tía, brexit a la española. Nos meten en un abismo mientras colocan a todos sus colegas en los ayuntamientos, como ya hacen.

Es mejor que sigas el consejo de sus padres, y votes lo de siempre. Opciones moderadas que puedan cambiar las cosas. Lo de la educación no está todo perdido, tía; y lo de la economía, pues mejor no hacer experimentos alocados. ¿Sabes?

Nada más, me encanta tu nombre de Esperanza, es guay, un poco anticuado porque en tu época se llevaba más Jeniffer y Johnatan para las clases bajas, pero vale. Tampoco nos vamos a juntar ahora con la chusma, ¿no? Que somos pijiprogres tía, así nos manufacturaron. Que nos den todo, y que les den a todos.

Gracias y un saludo, mi querida Espe.

PD: Que sepas que hace poco la única Espe que había en España era la Aguirre, esa que que odiáis toda vuestra generación. La pobre ya está en retirada. Además, tampoco cambió nada cuando fue Ministra de Educación. Es lo que tiene el miedo y los complejos.

PD: Te lo habría contado por Skype, pero es que no me has dado tu dirección en la carta que te han filtrado los propagandistas de POTEMOS para estas elecciones. Igual es que ni existes, a saber. Lo del chantaje emocional, impresionante. Ni Goebbels estuvo tan fino cuando intentaba alcanzar el poder. Pero tía, no te prestes, porque yo de Espinete tengo un buen recuerdo.

Rejuvenecer o envejecer en política. Crónica de un debate histórico. 13 de junio 2016

 

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¡Santa María! ¡Lo mucho que ha envejecido Pablo Iglesias en cuatro días! Este muchacho parecía tener una adolescencia retrasada, de esa que con 24 años andas de fumeta y de movida por la facultad, divirtiéndote y pasándolo de puta madre. Pero el tío se ha quedado anticuado en menos de un año, desde que ha tocado poder, desde que se ha asociado con Izquierda Unida y dice que es socialdemócrata para disimular que es comunista. Eso envejece a cualquiera, claro. Y es que la gerontocracia (poder para los ancianos) siempre ha sido el gran problema de la izquierda real. Que se lo digan a los soviéticos. Pero es un mal que afecta a todos los partidos políticos. Están todo el día diciendo que son el cambio y el progreso, pero en realidad lo único que cambian son ellos que envejecen. A saber.

La política tiene sus edades, y la imagen de las formaciones políticas también. Así, por ejemplo, y siguiendo con PODEMOS, estos muchachos eran unos adolescentes rebeldes hace cuatro días, pero desde que llevan gobernando en Madrid y Barcelona como que han madurado; siguen siendo jóvenes salvapatrias, pero ya no montan sus tiendas de campaña en la calle. Ahora ya son gente de bien que te cuenta lo guay que son sus ideas y disimula la edad que tiene. No le dan al canuto, y te piden el voto porque ahora los del Congreso SÍ nos representan. Todavía vociferan eso del “sí se puede”, pero en cuatro días se buscan un himno solemne para sus mítines, con letra y todo, en plan el de Riego y a llorar recordando lo bien que estuvimos en el 15M.

Esta gente que hace cuatro días nos parecían unos alocados descerebrados, ahora muestran una cara más madura y circunspecta. En poco rondarán los treinta y pico años, yo creo que será en esta legislatura, tanto gobiernen como si no, y cuando pasen cuatro años o seis, serán cuarentones venidos a menos. Están condenados por el tiempo, y, ¡sorpresa!: en ellos pasan más deprisa los lustros que en otros partidos. El chico, que se me ha hecho mayor de repente. Y van a la tele a debatir con sus enemigos de antes (la casta), que ahora son casi coleguitas (Sánchez), y dentro de poco se irán de cañas por Valladolid con la Soraya del Pepé, que para ellos tienen mucho morbo las tías del PP; y es que van en plan macho alfa, para probar que son atractivos con las incautas hijas del señor Rajoy.

Los votantes también cumplen años, por eso ahora los votantes podemitas son peña joven. Según vayan madurando en la vida, lo harán sus líderes de PODEMOS. Así que hay Pablito para rato, pero no hay que alarmarse: el tío evolucionará y yo ya predigo que será una mezcla entre Zapatero, Mussolini y Felipe González. Pablemos se negará a ponerse corbata, salvo en los Goya, y sus partidarios le seguirán votando aclamándole como un gran tipo que no renuncia a sus principios, aunque por entonces tenga amigos multimillonarios, como Roures, por ejemplo, que se está forrando y lo que le queda; y declare un par de guerras contra algún terrorista tocahuevos del futuro, que seguro que lo habrá.

Convergencia también ha caducado. Pujol era el padre del invento, y el hijo, Artur Mas, ha quedado tocado. Es como un hijo mayor bobolicón que no se va de casa ni a tiros. Se tienen que reinventar, y echar al muchacho de casa. Para eso tendrán que sacar un discurso nuevo, unos líderes nuevos y unas ideas nuevas. Tan nuevo todo que ni se parecerá.

Los que tienen problemas de edad son los del PSOE. Sobre todo porque no aceptan que son mayores, que han envejecido, y el tiempo los hace menos guays y progresistas. Son como esas señoras que no quieren tener arrugas y hacen el ridículo yendo a que se las planchen por aquí y por allá. En plan Preysler, que se hizo unos arreglitos y parece estirada, como una esfinge. Sara Montiel es su modelo, parecía joven pero tenía entre doscientos y trescientos años. Así está el PSOE, estirado y con la cara llena de botox. Cien años de honradez, presumen, pero es como el mantra de un abuelo en la residencia, ¿a qué no sabes cuantos años tengo? Pues eso, cien. Y es que no hay nada peor que alguien que no acepta la edad que tiene.

En realidad no están tan mayores. Zapatero rejuveneció el partido con locuras de juventud, pero la cagó (para sus votantes) cuando se rindió a Obama y a Merkel. En un día descubrieron sus partidarios que Blancanieves era en realidad la bruja arrugada ochentona de su madrastra. Y eso es muy fuerte. Por eso la mandaron al asilo con Felipe y buscaron algo nuevo, un tal Snchz, que es como Zapatero pero con restos de viruela. Nadie cree a Sánchez, este buen hombre, porque la gente está escamada con esos cambios de edad repentinos.

El gran complejo del PSOE surge cuando se arriman a PODEMOS. Parecen los hermanos mayores pijos y conservadores que presumen de luchar contra no sé qué franco (todo inventado porque fue el PCE), y quedan como el culo. Somos progresss. No cuela, le dice el tío de enfrente con chupa de marca y un tatuaje por el cuello. El enemigo es Rajoy. No hombre, no, el enemigo eres tú mismo, que has envejecido y no te has enterado.

IU siempre ha sido la formación más centenaria. Eran abuelos que contaban batallitas para cambiar el mundo que ellos no pudieron cambiar porque la cagaron. Por eso la coalición PODEMOS e IZQUIERDA UNIDA tiene algo entrañable. Es como juntar al abuelo con el nieto rebelde y sacarlos a tomar una cerveza. Es que tengo mal es estómago dice Cayo Lara. ¡Qué mayor estás abuelo! Han puesto un corazoncito para que nos lo creamos. Entrañable, digo. Y es que la imagen es lo primero, decía Goebbels antes de hacerse famoso por cabroncete.

Nos queda el PP, un partido que supo rejuvenecer en su momento quitándose de en medio a Fraga, y poniendo a Aznar al frente. Pero el tiempo pasa. El bigote se le ha quedado blanco, y Rajoy, parece el benjamín de una pandilla que ya tiene una edad y bastantes golferías a sus espaldas. Lo que hacen bien es no disimular la edad, y en el debate de ayer por la tarde lo dijeron con mucha tranquilidad. Gobernar no es fácil y esto no es un juego. Y los otros, que ya están en ayuntamientos disfrutando de ser poderosos, pues se quedan como que sí que es un juego, y es que es de puta madre jugar a mandar.

Nos queda Ciudadanos, que de momento se conserva bastante bien. Aparentan unos cuarenta años, edad de sensatez y prudencia, pero llevan diez años en Cataluña con la misma edad, y eso es sospechoso. No han tocado poder, y eso es como si tuviéramos al chico en casa, con una formación buenísima, gran capacidad y estudios, pero sin empleo. De la tele al frigo, y leyendo en inglés. O tocan poder en un par de legislaturas o envejecerán tanto que habrá que enterrarlos en vida. Es el síndrome del CDS, caen bien pero nadie les vota porque no parecen ser una alternativa. Es lo que ha pasado con UPD, que han muerto de ancianidad simplemente por no quererse renovar con los de Ciudadanos. Una oportunidad perdida para que Rosa rejuveneciera, sin duda.

En mi opinión habría que dar una oportunidad a estos muchachos de Ciudadanos. A la juventud sensata siempre hay que dejarles pasar, para que nos ayuden con sus ideas y su dinamismo. Antes de que envejezcan, claro. Lo de Podemos es otra cosa, son los getas de la facultad, los que mientras tú estudiabas ellos copiaban en los exámenes, y claro. No son de fiar, aunque vengan ahora con camisa blanca.

El triunfo de la democracia, el fracaso de los demócratas.

Estas elecciones son las del cambio, eso está claro, y que nadie lo dude. En Valladolid no seguirá León de la Riva, que ya está mayor y muy visto, veintipico años de corregidor incorregible. En Castilla y León los peperos gobernarán mirando de reojo y teniendo en cuenta lo que opinan Ciudadanos. Aquí siempre han estado licuados por lo que decían los sindicalistas, que son los que realmente gobiernan la comunidad desde hace años y años, junto con las cofradías de amiguetes del partido popular. Ahora eso va a cambiar, y van a tener que gobernar mirando al parlamento regional. Pues ya era hora, que para eso nos cuesta una pasta el Congreso, y que se paga gracias a mi sueldo congelado de funcionario profe de la susodicha Junta.

Yo tras las elecciones siempre quedo muy contento, y siempre he pensado que lo mejor del sistema democrático es que si no te gusta un tío, no le votas (votas a otro) y le mandas a su casa. Eso se hace sin matarse la gente, aunque, eso sí, tiene que haber mucha gente que piense como tú, y eso cuesta. Se vota y ¡ale hop!; hemos ganado, hemos perdido. En cambio, en las dictaduras, a menudo con grandes y mejores gestores que en las democracias (a poco), se enquistan los políticos sin que nadie les pueda largar. Se aferran al poder y no se van ni con espermicida, ni con las armas, ni a trabucazos. Y hay que montar una revuelta por la democracia y las libertades; una guerra de liberación en la que siempre mueren muchos inocentes y pocos culpables, y al final es una masacre. Como Ceaucescu, por ejemplo. Pero en democracia no. Echas al que te cae mal, aunque lo haga bien, que eso es otro tema, y lo haces votando. ¡Ale hop, ale hop! Veis el conejo, ahora no lo veis. La paloma, ¿la veis? Pues ya no la veis. Eso es la democracia, y la verdad es que funciona bien, es el mejor sistema que conozco para echar inútiles, vagos, maleantes, déspotas, lenguaraces, aficionados, paletos, bocazas, profesores de universidad, listillos de media pila, mangantes, ideólogos y trepas. Todos ellos nos inundan las pantallas de los televisores con frasecitas ocurrentes. Adios tíos plastas, escribid cuando lleguéis.

Pero con los cambios vienen los problemas de verdad. No me refiero a que hagamos repartos de silla o de ideas, que es casi parecido, sino a que hay que cumplir las leyes ya establecidas o cambiarlas. Si no tocas nada, en realidad no hay ningún cambio. Esto el Pp no lo sabe, por eso creen que han mejorado muchas cosas pero en realidad no han hecho nada interesante. Ni han reformado la Administración, ni han bajado los impuestos, ni han reordenado racionalmente el crimen del aborto para disminuirlo, ni han hecho nada que dijeron que iban a hacer. Han toqueteado la educación para que sea la misma (o peor) basura burocrática en la que lo convirtió el Psoe en sus años de gloria, y han gastado menos a costa de joder a los ciudadanos con unos servicios penosos, mientras han mantenido subvenciones para chorradas. ¡Ale hop, ale hop!

Lo malo a veces es que no logramos que haya una mayoría de gente que quiera que se vayan algunos políticos, y se acaban quedando en plan gorrones décadas y décadas. En Andalucía solo ha gobernado el PSOE y el Franquismo, cada uno cerca de cuarenta años. La gente no les echa porque se identifica mucho con sus dirigentes. Son de los nuestros, te dicen. Y ya pueden robar que no se van ni a escobazos. Pero ahora la gente se ha hartado de esa peña. Que la cambien, dicen. ¿Por algo mejor? De momento es una incógnita, porque otro vendrá que bueno te hará, dice el refrán. Y yo, después de varios años viendo alternancias y alternativas, me quedo con que se suele cambiar todo para que no cambie nada. Y todos tan contentos.

No es que los que lleguen sean mejores demócratas que los que se van, es que están sin estrenar, o sea, sin corromper. Pero es cuestión de tiempo que se nos caigan los palos del sombrajo. No nos van a engañar, al menos a mi no, y en poco tiempo crecerán los enanos en los circos de Podemos y Ciudadanos, igual que han salido chinches bajo los pies del PP y del PSOE. Y tendremos que volver a echarlos. ¡Ale hop, ale hop! Por eso la democracia funciona, y los demócratas fracasan cada cierto tiempo, que hoy se comen el mundo, y mañana hay que obligarlos a devolver todo lo que se han comido (qué bella metáfora).

Ada Colau ha ganado en Barcelona, la chica que encabezaba los stop desahucios. De la calle a la alcaldía sin pasar por la oposición política. Ella, que se oponía a la policía cuando hacía su trabajo, ahora tendrá que cumplir la ley, y enviársela a otros tipos. ¿A quién? Pues a los padres que en Cataluña están hasta las narices de que no los escolaricen en castellano, por ejemplo. Seguro que se equivoca en alguna y deja de molar. O le sale un Gamonal por el paseo de Gracia. Seguro que dentro de unos años la gente dice que ha cambiado, que no es la misma y que se ha apoltronado. Porque cuando uno llega al poder deja de molar, esto lo saben todos los que no tocan poder ni en su casa. No es que el poder corrompa, es que no regenera la materia humana.

La pregunta final, es… ¿quién ha perdido las elecciones? Yo apunto a un colectivo importante que no estará representado en ayuntamientos, diputaciones ni parlamentos autonómicos: los que están en contra del aborto, por ejemplo, los que quieren que se les bajen los impuestos, los que quieren defender la escuela concertada, ¿sigo? Los que están en contra de la ley que equipara el matrimonio homosexual. Supongo que es el fracaso los obispos en la actividad política, el de Benigno Blanco y del Foro de la Familia, el fracaso de VOX, y el fracaso de los cristianos de base, ausentes desde hace 40 años de la vida política. Lo malo es que a esos no podemos echarlos, porque nunca han llegado a gobernar. ¿Volveremos a ver las manifestaciones que hubo contra Zapatero, y que organizó la iglesia para el partido popular? Me temo que no. ¡Ale hop, ale hop! Seguimos chupando banquillo, ahora con nuestros antiguos amigos del pepé.

PD: A ver como se redefinen los partidos emergentes. Para mí que muchos van a salir movidos y desenfocados. Dentro de cuatro años serán castigados si no ha habido cambios que pueda percibir la ciudadanía. Será el ¡ale hop! de los que ahora se gozan en sus votantes. Gracias a Dios, claro. Porque no hay nada más desagradable que un tío que gana siempre y deja de ser humilde ( ¿han pensado como yo en Felipe González o en Aznar?).

Las malas COMPAÑÍAS

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No conozco a nadie que no haya sufrido los desmanes de las compañías telefónicas, de gas o de electricidad. Y cuando digo nadie, es que estoy hablando de nadie, o sea muchísima gente está igual que yo. Son los ladrones de nuestro tiempo, pertrechados bajo el aura de que son grandes grandísimas y poderosas, nos niegan el pan y la sal, incumplen los contratos que nos obligan a firmar (porque no podemos discutir y son cerrados), y nos tratan, para más inri, como si fuéramos una mierda, cuando se supone que somos sus clientes.

De todas ellas podríamos contar cada españolito una docena de casos y abusos cometidos por ellas, la mayoría de los cuales suelen quedar impunes, pues las ganas de pleitear de la gente, en general de buena condición, son más bien escasas. Y ellos, ¡para qué hablar! baten records de fraude y abuso sin pestañear siquiera. Luego llegará el defensor del pueblo, el de la comunidad, o el que nos toque, y dirá que la mayoría de las quejas de los españoles son contra esas compañías suministradoras, seguida de cerca de los bancos. ¡Qué te busques un abogado y te metas en un pleito!, te aconsejan. ¿Por cuatros con veinte?, respondes; y no haces nada más que aguantar.

Yo antes, cuando me contaban que la gente se quejaba, sospechaba de la peña, porque hay mucho jeta por el mundo, pero ahora ya no. Ahora estoy convencido que los grandes caraduras del planeta trabajan en estas compañías, diseñando estrategias de mercado consistentes en ganar mucho dinero tratando mal a sus clientes. Y no hay escapatoria, porque aunque aterrices en otra compañía de éstas, te vuelve a pasar algo parecido. Es cuestión de tiempo, que no llegue un día y te aparezca duplicado el recibo, te hayan cambiado el contrato sin tu consentimiento, o te llamen día y noche atizándote con mensajitos para que contrates otra vez con ellos nosequé oferta mal explicada que consiste en pagar un poquito más. A mi me han enviado veinte en tres días. ¡Qué tíos! Y en todos ponía lo mismo, y es que me quieren noquear a fuerza de aburrirme y cabrearme a partes iguales.

¿Se han fijado el ninguneo con el que nos tratan? Si quiere que le atendamos pulse uno, si quiere algo comercial pulse dos, si quiere ampliar sus servicios pulse tres, y si quiere reclamar pulse cuatro. ¿Cuál va a durar media hora de espera de reloj puro y duro? ¿El cuatro? Y no ha hecho más que empezar la maquinaria perversa, consistente en agotarte respondiendo a sus preguntitaa. Te tienes que identificar entre cuatro y siete veces, porque te van derivando de uno a otro hasta que encuentras a alguien, al final de una larga cadena, que tiene a bien registrar tu queja. Pero no sirve para mucho, porque cuando vuelves a llamar al cabo de unas semanas, el tema sigue en el mismo sitio que lo dejaste, te identificas y le cuentas tu caso a otros ocho intermediarios cuyo trabajo consiste en cansarte afablemente, y al final vuelven a hacer lo mismo. Es como hablar contra una pared. Miento. Es peor, porque las paredes no te engañan y son lo que son. En cambio estos señores barricada entre tú y la compañía se muestran asertivos, y se ofenden afablemente cuando les llamas ladrones, que es lo que suelen hacer sin complejos.

Luego te queda la culpabilidad de cómo te has puesto. Y es que necesitamos un equipo de psicólogos que nos aconsejen que nos enfrentemos a ellos sin medias tintas y a degüello, y es que está claro que el gobierno no los va a parar. Lo tienen muy bien estudiado, y nos ponen a los pobres trabajadores explotados de estos tíos, para que nos desahoguemos con ellos y les gritemos. ¿Hay una estrategia más perversa e inhumana? Si se enfadan mucho cuelgas, les dicen a sus curritos, y les pides que por favor se tranquilice. Y vuelta a empezar lo imposible, y es que cuando llevas tres cuartos de hora al teléfono y todavía no has hablado con nadie que te escuche de verdad y te atienda como dios manda, no tienes demasiadas ganas de platicar con un señor del otro lado del Atlántico cuyos problemas son tan gordos y complejos como los tuyos.

La gente va huyendo de una compañía a otra como del estiércol en verano, porque todas atufan que da gusto. Ellos en cambio lanzan su estrategia más sibilina para que no te vayas: la penalización. Los tíos van y te cascan sanciones, como si fueran la administración pública pero sin garantías de ningún tipo. lo firmó usted. Ya pero, ¿se puede no firmar? ¿Se puede vivir sin teléfono, sin agua, sin gas y sin electricidad? Para la gente son herramientas de trabajo, medios para poder sobrevivir en una sociedad que maltrata a sus hijos. No son lujos innecesarios. Lo eran hace cien años, pero ahora no lo son.

Por eso abusan, te pasan facturas equivocadas, e incluso te cambian de compañía sin pedir permiso, sin firmar nada, y sin autorizar nada. Y tú como loco, pulse uno, pulse dos, y sí, sí, su queja está aquí es la número 3546 millones 456 mil 678 que tenemos en la compañía este mes. Nos hemos equivocado, el error es nuestro, te dicen. Pero no te lo arreglan, ni te indemnizan, simplemente archivan tu asunto y lo sentimos por las molestias. Y a esperar que te acuerdes de lo sinvergüenzas que son y vuelvas a llamar. Y si te niegas a pagar sus errores entonces te cortan el suministro, que es tanto como convertirte en indigente de la noche a la mañana.

La defensa de los españoles, aprendida tras una larga posguerra, una pertinaz sequía, ha consistido en cambiar de compañía. Te vas a otra y santas pascuas. Pero es lo mismo, y están cortados por el mismo rasero. La diferencia es cuestión de suerte, más o menos, y la suerte, además de ser esquiva puede cambiar en cualquier momento. Además, tampoco hay que olvidar que no te puedes ir de su lado como si tal cosa, porque entonces te amenazan con meterte en el registro de morosos. Ellos pueden incumplir su contrato cuando quieran, pero tú, pequeño e insignificante cucaracha, no puedes eludir tu responsabilidad de alimentar a la bestia.

La forma de acabar con ellas es que aparezca alguna compañía que te trate bien, que tenga personal en oficinas, con trato directo y humano. Que puedas negociar tu contrato de suministros, que te fotocopie el DNI cuando firmas el contrato. Que se disculpe cuando se equivoca, y que tenga a alguien en la compañía que te resuelva los problemas. Eso no lo hace ni la administración pública, por eso, si existiera una compañía que lo hiciera bien se llevaría a todos los clientes de calle. Seguro.

Hay otra forma de acabar con ellas, y es nacionalizando los suministros. Pero esto no parece figurar en el programa electoral de ningún partido político. Que nos traten como seres humanos, no es pedir tanto, ¿no?

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