Archivo de la etiqueta: delitos de odio

¿Por qué hay que derogar los delitos de odio?

Hay que derogar los delitos de odio por tres razones: por seguridad jurídica, por limitar gravemente la  libertad de expresión y para potenciar una mejor libertad de información..

Estos delitos están regulados en el art. 510 CP.

1. Serán castigados con una pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a doce meses:

a) Quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad.

b) Quienes produzcan, elaboren, posean con la finalidad de distribuir, faciliten a terceras personas el acceso, distribuyan, difundan o vendan escritos o cualquier otra clase de material o soportes que por su contenido sean idóneos para fomentar, promover, o incitar directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo, o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad.

c) Públicamente nieguen, trivialicen gravemente o enaltezcan los delitos de genocidio, de lesa humanidad o contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado, o enaltezcan a sus autores, cuando se hubieran cometido contra un grupo o una parte del mismo, o contra una persona determinada por razón de su pertenencia al mismo, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, la situación familiar o la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad, cuando de este modo se promueva o favorezca un clima de violencia, hostilidad, odio o discriminación contra los mismos.

NECESITAMOS MÁS LIBERTAD DE INFORMACIÓN, NO OPACIDAD.

De este párrafo a) se deduce que “fomentar, promover e incitar” al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo o una persona, constituye el delito. Esto implica, por ejemplo, que si un asesino es rumano, no se puede decir en la noticia su nacionalidad, pues podría fomentar y promover el odio. Pero claro, el derecho a la información se cae. Con esta legislación nunca sabremos el número de rumanos que delinquen en nuestro país, ni de gitanos, ni de payos, ni de nada. No podremos hablar del número de sindicalistas que viven del cuento, porque podría fomentar el odio. Ni el porcentaje de musulmanes del total que reciben ayudas para la vivienda. Viviremos en la opacidad y en el silencio informativo. De hecho ya vivimos así, bajo un totalitarismo informativo que filtra las noticias constantemente para que no nos dé a los ciudadanos por pensar por nosotros mismos, pues creen que eso nos puede llevar a odiar y discriminar.

Un dato de esta semana: a Vox le han suspendido la página de twitter por informar sobre el porcentaje de delitos causados por musulmanes en Cataluña. Un tema interesante para exponer durante la campaña electoral. Sin embargo el tema ha sido vetado por una intuición de alguien de twitter, porque por supuesto, no ha habido condena judicial ni sentencia firme.

Dicho de otra forma: twitter controla la opinión pública de esta manera. Ni libertad de información, ni libertad de expresión. Pero eso no arregla el problema de la seguridad en las calles, ni ahuyenta el peligro de un nuevo atentado islámico en Barcelona. ¿No es mejor informar y pedir a la comunidad islámica más compromiso contra la delincuencia en España? Es imposible si no hay datos, ni se oculta la información, si todo es políticamente correcto y, por consiguiente, una fachada que esconde una vertedero.

NECESITAMOS MÁS LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y MENOS REPRESIÓN.

Segundo problema: ¿Qué es fomentar, promover e incitar? Interpreto que queda prohibido leer el Manifiesto Comunista, pues difunde el odio contra la clase social burguesa. También debe prohibirse “Mi lucha” de Adolf Hitler, por antisemita. Pero el límite puede ser mucho más amplio. ¿Prohibimos también la novela de La Gitanilla de Cervantes? ¿Prohibimos a Conan Doyle y a su personaje misógino Sherlock Holmes?

El odio es un sentimiento, y no es fácilmente medible. No podemos calcular el grado de odio que potencia una lectura, o que tiene un individuo. ¿Cuánto odiaban los que asaltaron la capilla de la Complutense? ¿Mucho o poco? Para un estudioso de la historia o de la filosofía estará entre sus deberes conocer miles de escritos que podrían fomentar el odio. ¿Metemos en la cárcel a los libreros, por vender libros de incitadores del odio? ¿Quemamos los cuadros que incitan al odio? ¿Cerramos el museo del Prado porque Velázquez fomentó el odio a los pobres? ¡Perseguimos a raperos?

Realmente la seguridad jurídica se nos cae, por eso los jueces andan interpretando según les dicta su conciencia. La gente tiene miedo de opinar algo que pueda malinterpretarse y entenderse como odio o discriminación; y al final, hay menos libertad de expresión y más pensamiento políticamente correcto, que suele ser la antesala del totalitarismo.

LAS OPINIONES NO DELINQUEN, Y LOS DELITOS DE ODIO PERSIGUEN EN EL FONDO LAS OPINIONES SOSPECHOSAS.

Y no es el único problema. ¿Cómo podrá explicar un misógino su misoginia? ¿Y un racista la suya? ¿Y un machista su doctrina? ¿Podríamos entrevistar a un terrorista para que nos cuente su visión del mundo? No. No podrán, tendrán prohibido opinar y decir lo que piensan. ¿Delinque el pensamiento? Yo creo que no. ¿Fue Aristóteles un delincuente por fomentar la esclavitud? ¿Alguien puede opinar que la homosexualidad se puede curar sin ser un homófobo? Todo prohibido, la ciencia prohibida y la búsqueda de la verdad perseguida.

AL PENSAMIENTO QUE MANIFIESTA ODIO SE LE COMBATE CON LA RAZÓN Y CON ARGUMENTOS, NO SE LE DEBERÍA PERSEGUIR PENALMENTE.

Con este 1984 se equivocan. Pues no se acaba con el odio cuando se persigue la verdad. Al contrario. Es verdad que determinadas opiniones pueden incitar al odio. Lo vimos en la Alemania nazi y lo sabemos cuando un periodista entrevista a un terrorista que nos cuenta por qué ha matado y asesinado. Pero forman parte de la naturaleza humana, y olvidar que existieron es tanto como olvidar que en el hombre existe el mal. No vivimos en los mundos infantiles de Snoopy, por eso para evitar el odio hay que escuchar también al hombre que odia. Y luego sí, refutarlo con argumentos, con libros, con sentimientos de amor, con razonamientos y con la verdad. Lo otro es fomentar, promover e incitar la imbecilidad del pueblo. Y eso es precisamente lo que más nos sobra.