Archivo de la etiqueta: voto católico en castilla y león 2026

ELECCIONES CASTILLA Y LEÓN, 2026: ENTRE LA NADA Y CAMBIO.

Cada día me es más complicado acudir a las urnas, y no porque no crea, de aquella manera y con muchas reticencias, en el sistema democrático y en el sufragio universal, sino porque cada día lo ponen más difícil los partidos políticos, que se han convertido en negociados y agencias de colocación.

¿Qué me importa a mi que sean sustituidos unos consejeros y sus libres designados, cientos de tipos elegidos a dedo, por otra manada de amiguetes de capacidades parecidas o inferiores? Las políticas concretas deberían ser el hilo conductor de la actividad política, el debate de las ideas y la escucha al rival. Acuerdos y consensos sensatos. Pero estos deseos se me quedan siempre en eso, en deseos e idealismos que siempre terminan mostrando la realidad: repartimos primero los sillones, y luego tratamos de no meternos en jaleos hasta la próxima elección. Esa es la política concreta de la Junta desde hace muchos años; y la del Gobierno central. ¿Quién maneja entonces el mundo? Satanás, off course, que es el que tiene iniciativa propia. Y los pobres votantes católicos, como el menda que les escribe, a esperar otros cuatro años a que salga algo mejor.

La Junta de Castilla y León, con el PP al frente, lleva privatizando servicios desde la crisis del 2008. Ni tienen ideas ni las esperan ni las buscan. Las consignas y las ideas viene de Bruselas y no tienen criterio propio. Si el PSOE hace clientelismo, ellos más. Son los gestores de los cuñados y qué hay de lo mío. Familias selectas repartidas por la región más extensa de Europa. No hay trasfondo. Es la sensatez teñida de aburrimiento y desidia. No se oponen a casi ningún mensaje que venga de Génova, ya tampoco tienen oposición. Ahora regalan viajes con el buscyl, dicen que es para vertebrar la región. Estamos como invertebrados que nos tienen que vertebrar. Eso somos para ellos.

La única ventaja, para mi que soy Católico y votante, es que los del PP no persiguen ni insultan a los católicos, porque todo hay que decirlo, los del PP no insultan a casi nadie. Son correctos, prudentes y grises. Son, de cara a las próximas elecciones la opción sensata, prudente, corrupción de baja intensidad, e inmoralidad disfrazada de sonrisa falsa. Fariseos de nivel medio alto. Viendo lo que hay por ahí, votar al que no te odia, es casi atractivo.

El problema es que en el PP no son ni calientes ni fríos, y como dice el Apocalipsis, los vomitaré de mi boca. Se adaptan a cualquier inmoralidad bioética con abierto desdén; y gimotean contra las inmoralidades sociales, que son las que les dan votos. Esta gente convive con el magnicidio del aborto, y con la cuestión Palestina a partes iguales. Lo primero es insensato para la demografía de esta tierra, pero no importa. El PP te manda a los de la fundación Triángulo a los coles, ideólogos de género, como si fuera pan bendito. Lo hacen para no parecer viejunos, aunque no estén de acuerdo.

Los dirigentes del PP lo aplauden porque no quieren incomodar en Europa; y así actúan con todo: migraciones, género, independencia catalana y eutanasia. Ni fríos ni calientes. Son la prudencia del buen gestor que nunca mejora la sociedad, sino que simplemente está ahí: repartiendo carguitos y privatizando a cuñados; y tratando de calmar los ánimos cuando le conviene. Ahora en Castilla y León les conviene que esté todo tranquilito, porque su objetivo es ser los mejores. ¿Los mejores en qué?

El PSOE es peor, pues hace lo mismo que el PP con soberbia indisimulada e insultando a la mitad de los españoles. Estos, en lugar de privatizar, les dan la gestión a los sindicatos y sus adláteres, que son sus cuñados ideológicos. Meten a dedo a todos los que pueden que son progres y de los suyos.

El problema del PSOE es que les encantan las putas y la zafiedad. Y eso casa mal con ser moderno y feminista. Los del PSOE son cutres hasta decir basta, pero van de progres y modernos, y se creen que lo son por vestir con ropa de marca y seguir lo que dice Obama en USA. Sus consignas son estúpidas y ridículas, pero ellos creen que no, que son las que cambian el mundo. De hecho, esta gente piensa que son representantes del pueblo, y que van a salvar el mundo; y como manejan la propaganda con clara ventaja, pues acaban convenciendo a muchos de que son los buenos.

Los del PSOE son como mesiánicos, mientras la van liando por donde pasan. Así llevan desde que empezaron a tocar poder en el 82. Aquí, en Castilla y León, les cuesta sustituir a los aburridos y sus cuñados; y es que son demasiado vocingleros para el espíritu de la Región, que no les gustan las payasadas, ni aunque las haga Oscar Puente y su puto amo. Aquí somos como más serios.

Tiene en su haber, que se les ve el plumero de lejos, pues el PSOE ha sido el partido que más años ha estado gobernando en democracia este país, por eso son los principales responsables de casi todo lo malo de los últimos 40 años. Son los responsables de la destrucción de la educación hasta la resurrección de las dos Españas, pasando por una estructura de autonomías despilfarradoras. Todo lo bueno que ha hecho el PSOE ha venido de la mano de las Ayudas Europeas, que han sido muchas y enormes. Es decir, ha entrado dinero, que hubiera entrado igual si hubiera gobernado cualquier otro.

Es PSOE, por contra, es el partido más franquista de todos, el heredero de las formas dictatoriales más genuinas: incluida la inquina a la Iglesia, el control de los Medios de Comunicación Social, o la persecución al Poder Judicial, y con ello la división de poderes. El PSOE aspira, siempre lo ha hecho, a ser el único partido político de España, la nueva Falange, el PRI español. La jugada no les ha salido, pero no tiran la toalla y trabajan por el futuro. Eso dice el candidato de Soria.

Sin duda, los del PSOE son los mejores en propaganda e insultos, y en este sentido, son menos vomitivos que el PP, pero tampoco son buenos ni mejores que ellos; al contrario, suelen gestionar peor casi todo, y son maestros de poner líneas rojas y de odiar a media sociedad. Usan el dinero de todos con manirrotez y alegría, y no diferencian entre dar ayudas o irse de putas, si son los suyos. También meten a todos sus cuñados de los sindicatos o de la subvención cuando tocan poder, y además a cuñados de otras familias si hace falta para garantizar la poltrona. Incluso aunque sean familias de mal agüero, Gente sin escrúpulos que piensa que abortar es quitarse una muela, y cosas así; debate que por supuesto, cerraron ellos cuando dijeron que había que cerrarlo.

Los del PSOE apostaron por todas las ideologías de la posmodernidad, incluso las más ridículas y contradictorias, y siguen vendiéndolas como si fuera pan bendito; de ahí que haya surgido Vox y lo que ellos llaman la Ultraderecha, que en realidad son partidos de derechas sin complejos, aunque no siempre mejores.

Para los católicos y posibles votantes, la política del PSOE es menos social que la de Franco, aunque muchos lo voten. Prefieren el clientelismo a construir viviendas, De esta forma garantizan sus votantes.

Los éxitos del PSOE nunca son económicos, aunque cacareen mucho. Sus éxitos son propagandísticos y sociales, y siempre consisten en repartir el dinero de los demás. De esta forma amplían su espectro político, y dicen ampliar derechos, que en realidad no se tienen.

En el PSOE se ataca a los católicos siempre que pueden, pues quieren tener la exclusividad en cuestiones ideológicas, y la Iglesia es la única que tiene discurso propio y contrario a su ingeniería social, que es como llaman a la manipulación ideológica que llevan años haciendo en España y en el mundo. Desde los tiempos de Stalin, por ahí.

Votar al PSOE es votar arrogancia y estupidez, es votar aborto, eutanasia y soflamas invitando a quemar iglesias si les apetece, o a mirar a otro lado, mientras sus voceros aplauden al Presidente en cualquier gala de pijiprogres, cine, o música.

Son expertos en odiar. Bajo su asertividad de pelos morados y rojizos, late un odio feroz contra los malos, que para ellos son: los ricos, Trump, Israel, los empresarios, los fachas, los fascistas y todos aquellos que les caigan mal y no sean de los suyos. Son los creadores de las dos Españas que se niegan a enterrar y superar, entre otras cosas, porque les da votos.

Nos queda Vox. Es el tercer partido de este país, y todavía no ha llegado a los Medios de Comunicación de masas ni a sus periodistas. Vox se mueven en internet, que es el único espacio donde no llegan bien ni PP ni PSOE, que ya tienen las teles y las radios. Por desgracia, Vox es una nada que grita, y tienen varios gritos de guerra, porque el debate lo han abandonado hace tiempo. Desde que se fueron, o medio echaron a Vidal Cuadras. Espinosa de los Monteros y varios más. Vox ha ido cambiando, y ahora es más vocero y hueco que antes.

Al principio, Vox abría debates que el PSOE y el PP se empeñaban en disimular y cerrar en falso: feminismo, ecologismo, despilfarro autonómico o migración. También hablaba de volver a los valores tradicionales; familia y nación. En este momento han acallado las voces liberales, y se están quedando con una especie de falangismo sin falange, No hacen demasiadas propuestas, y sólo les gusta destruir las contrarias. ¿Qué plan tienen para la educación? ¿Para la sanidad? No se sabe. Su único programa es un puñado de eslóganes que repiten mucho, y hacer la contra a Europa.

Todavía no han gobernado nada, a pesar de haber tocado poder y repartido sillones en muchas autonomías, incluida la nuestra durante unos mesecitos. Gobernar es decepcionar, por eso se están haciendo maestros de la negociación con el PP, que no saben lo que es pactar, porque el PSOE nunca les enseñó a hacerlo.

En Castilla y León ya estuvieron en el gobierno de Mañueco, y nos enseñaron que son como los demás cuando logran un carguito: colocan a los suyos, aunque tengan menos bases formadas para ellos. Es un partido frágil, todavía; y con una organización demasiado endeble. Ni siquiera ideológicamente están preparados en la defensa de sus postulados. Los intelectuales que tenían, los han ido apartando y los han sustituido por frases hechas y fáciles.

En el perfil ideológico, yo creo que Vox se ha equivocado al asociarse a Le Pen en Francia, y desechar a Meloni en Italia. Insultaron al Papa Francisco, creyendo que eso no molestaba a la Iglesia y a los creyentes; y plantean una política migratoria tan opuesta al «amor al prójimo» y a la legalidad internacional que es simplemente inhumana, y antievangélica.

Es verdad que ninguna posición política cuadra cien por cien con los valores evangélicos, pero es un error para VOX plantear una política migratoria tan antievangélica y contraria. A eso hay que añadir que tampoco defienden ahora los valores cristianos de defensa de la vida, o la libertad, que ya ha desaparecido dentro de sus filas. como lo hacían al principio. De ahí que les crezcan a su alrededor partidos como SeAcabólaFiesta de Alvise, y otros que acabarán viniendo.

¿Qué nos queda? Volver al fariseísmo, o quedarse en casa. Ah, sí. O Votar a Podemos, a IU o a Sumar, Restar y Dividir. Los de León, tienen a los leonesistas, claro, y ¿los de Valladolid? Pues eso. ¿A esperar otros cuatro años?