La Novela de Edgar Allan Poe: Narración de Arthur Gordon Pym

filecdn

La verdad es que lo he terminado de leer hace un par de semanas, y me ha fascinado. Tanto como que me he animado a leer las obras completas de este escritor, es decir, primero un repaso a los Cuentos, que aunque muchos ya los había leído, otros, sin embargo, me eran desconocidos. Luego me deleitaré con sus ensayos y cartas, algunas voy encontrando muy interesantes, y terminaré con su poesía, porque Poe fue un poeta; y las vidas de poetas ya se sabe que suelen ser desdichadas y turbias, como es esta magnífica novela, que siempre se ha leído como una especie de autobiografía oculta del autor. Edgar Allan Poe es Arthur Gordon Pym, piensan casi todos los estudiosos del tema, y no les puedo quitar razón, pues me delataría mi ignorancia.

Me suena, porque en la red las cosas suenan en el inconsciente sin calar hondo, que le han hecho un museo en Richmond, Virginia, aunque él naciera en Boston (1809) cien años antes que mi abuela, y doscientos antes que mi hija, pero no voy a comprobarlo ahora. Me imagino que guardarán reliquias del autor, de esas que florecen en los rincones conservados de los museos: sus calzoncillos, calcetines agujereados, unas botas destrozadas, alguna botella de su bebida favorita (esta no suelen ponerla, aunque en el caso de Poe sería una simpática excepción), y un par de insignias de su medallero particular, que suelen concederse cuando el autor, en este caso escritor, ni puede disfrutarlas ni puede agradecerlas, ni limpiarse los mocos con ellas. Se enorgullecen de su escritor cuando está muerto, porque cuando está vivo es un borracho depresivo y un enfermo al que la gente rehuye. Somos así: materia orgánica.

Poe vivió en una América recién independizada,  la misma que convirtió la vida de algunos en un sueño y la de otros en una pesadilla. Murió en el año 1849, tras una vida depresiva, problemas con la bebida, y más pobre que un rata. La vida de Poe es más bien la pesadilla de alguien, y eso en un museo, por muy bien diseñado que esté para enclaustrar el alma de los poetas, y sentir que la vida de unos y otros se iguala en la miseria de la vida, seguro que no logran atrapar el aire que respiraba.

The-Narrative-of-Arthur-Gordon-Pym-of-Nantucket-284095

Pero esto sí se puede hacer con la Narración de Arthur Gordon Pym, que recoge, con una historia pulida y bien cuidada (atención traducciones, que algunas son buenísimas), la vida de un joven que se embarca casualmente en un barco ballenero y recorre los mares sorteando peripecias más que entretenidas. La muerte lo acosa a menudo, y la soledad golpea al personaje que recrea los conocimientos de Poe sobre el mar, y sobre la vida. Especialmente esto último. La desconfianza en el otro, que se vuelve malvado en circunstancias trágicas, convierte el relato en una obra maestra con los habituales yerros de las obras maestras que rechazan las editoriales de postín: no hay un final demasiado pensado. La novela parece que termina abruptamente. Y ni falta que le hace, diría otro.

Poe es el precursor de la novela fantástica, con una sola novela, está emparentada con Moby Dick de Melville, está abrazando el terror que otras novelas contemporáneas han tratado de imitar con más o menos gusto. Si en los cuentos apreciamos que Poe (el mismo lo explica así) escribe primero el final y luego organiza el principio para que impacte en el lector; en esta novela le sucede lo contrario. No parece tener destino, no hay destino. Es como la vida misma, sin rumbo y sin horizonte, pero con un afán de supervivencia, un deseo por regresar a algo que valga la pena, que hacen que este libro sea una luz para cualquier lector avezado al que le guste disfrutar.

Por eso, creo yo que si hubiera escrito la novela de Katherine Pancol, Los ojos amarillos de los cocodrilos, nos hubiera contado más cosas del chino y de los cocodrilos que atemorizaban a los africanos merendándose de cuando en cuando a alguno, y no como hace esta escritora francesa, narrando la insustancial vida de dos hermanas petardas. ¡Mira, se me ocurre! Un final para esta novela, así estilo Edgar allan Poe sería que su primer marido le envía un paquete a su exmujer en París con un cocodrilo vivo dentro que se empezaba a comer a gente. Ahí acaba la historia, porque en la segunda parte, habría que contar que la señora se ha hecho un bolsito de la piel de su mascota favorita.

En fin, lo dije, menos perder el tiempo: un brindis por Poe, pero con absenta, ¿eh?

2 pensamientos en “La Novela de Edgar Allan Poe: Narración de Arthur Gordon Pym

  1. José Cervera

    Tomamos nota de esta obra de Poe y su particular estilo narrativo. Hace años conocí a una chica que no podía esperar a terminar el libro que estaba leyendo y se iba a la página final después de unas páginas. O incluso antes del principio. Me pregunto si el final de la novela de Poe le despertaría interés por leerla entera o le haría desistir.

    Sobre este tema de los finales de libros me he acordado de una cita que decía algo así como que la felicidad es como los relojes, cuanto más sencillos son menos se estropean. Me pasa que cuanto menos alambicado es el final de un libro más me satisface porque me da la impresión de que el peso de la narración no está en el final. Ese final podría ser tal vez otro y el libro seguiría siendo una maravilla. Es sólo una opinión. Un saludo, Antonio.

    Responder
    1. Antonio José López Serrano Autor de la entrada

      Estoy de acuerdo con lo que apuntas. Los finales sencillos pueden ser más contundentes y sólidos que buscar tres pies al gato. Supongo que la influencia del cine hace que importe mucho un final impactante, un final feliz, o un final que deje buen sabor de boca al lector o al público. Creo yo que depende de la novela. Desde luego una mala novela no mejora por tener un final impactante, y al revés, una magnífica novela puede caerse si el final no es acorde a la historia contada.
      En este caso creo que no sucede eso, porque el final es tan extraordinario como la misma novela.
      un saludo, y gracias por participar.

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .